Un blog creado para la interacción con mis alumnos y para todo lo relacionado con mi aprendizaje y el de ellos.
jueves, 25 de junio de 2015
viernes, 19 de junio de 2015
martes, 2 de junio de 2015
NEUROPSICOLOGÍA COGNITIVA Y NEUROCIENCIAS- ENVIDIA- - POR: DR. JULIÁN MARINO DÁVOLOS
La envidia es uno de los sentimientos menos aceptados socialmente y uno de los más comunes en las relaciones interpersonales. La psicología cognitiva ha relacionado la elevada frecuencia de sentimientos de envidia con la baja autoestima (Habimanna & Massé, 2000), por lo que resulta esperable que una persona que ‘padece’ envidia sienta empequeñecimiento y se perciba de forma imaginaria desalojada de un espacio también imaginario. Se ha relacionado también la envidia a personalidades con predominancia narcisista.
La envidia se manifiesta fisiológicamente como un ‘dolor’ para el envidioso, manifestaciones que generalmente intenta ocultar, ya que suelen resultar evidentes en especial en su mirada, su voz y su conducta de apartamiento. Se le dispara una señal de alarma ante lo envidiado, que significa que su atención se incrementa, se produce una activación pero, paradójicamente, pierde precisión para concebir al objeto/sujeto de su envidia. Entonces, se suele afirmar que el envidioso está desorientado frente a lo envidiado, ya que la señal de alerta y el dolor mental de su sentimiento le restan minuciosidad para observar y comprender en detalle qué está siendo envidiado. Suele haber envidia por algo que no se tiene, y es otro el que lo tiene, por algo que no se es, y es otro el que lo es, por un lugar que no se ocupa, y es otro el que lo ocupa. Sin embargo, tanto el objeto del tener, lo que se es y el lugar que se ocupa suelen corresponder a espacios imaginarios de valorización que crean un centro y una periferia. El envidioso se percibe en la periferia, y el carácter imaginario de estos espacios implica que podría regular su sentimiento resignificando incluso la misma existencia del espacio que ha aceptado (Marino en ‘El Exosentido’, 2013). No se puede negar la existencia real de un coche de alta gama, pero si se puede regular que su posesión implique quedar desalojado en una periferia.
Los centros nerviosos de la envidia activan los centros del castigo, y una variable sumamente relevante es la consideración hacia el mérito del envidiado por ser, tener u ocupar el lugar en los espacios imaginarios. Polosan et al. (2011) estudiaron con resonancia magnética funcional la actividad cerebral durante la competitividad entre personas. Los espacios imaginarios de competencia suelen activar envidia cuando los lugares que se van ocupando provocan desplazamientos. Se encontró una extensa red, que incluye centros que provocan castigos e inhibiciones, como la corteza cingulada y la ínsula, los lóbulos temporales y el hipocampo. Estos investigadores de Grenoble, Francia, hallaron que las activaciones pueden ser moduladas por las funciones ejecutivas, lo que supone un rol destacado de la regulación y de la evaluación por parte de procesos cognitivos superiores. Cuando se considera que no hay mérito, la envidia se emparenta con la indignación. Cuando se reconoce el mérito, la envidia tiene relación con cierta necedad. Cabe considerar que las emociones son conceptos difíciles de definir de un modo unívoco, son palabras muy antiguas que admiten numerosos significados y hay investigadores que prefieren evitar hablar de sentimientos categóricos como envidia o soberbia para mejor utilizar coordenadas sin categorías, como qué tanto me agrada algo, que tanto me cautiva y que tanto creo que lo puedo controlar (Gross, 2008).
Una película que exhibe la complejidad de las emociones y sus intercambios es ‘Expiación, deseo & pecado’ (‘Atonement’) donde los rasgos visuales de la envidia y los celos están brillantemente expuestos por la actriz irlandesa Saoirse Ronan, en el papel de Briony Tallis. Su mirada segrega poéticamente veneno, su boca tiene la inflexión de desagrado en la comisura de sus labios y sus pensamientos abundan en imaginerías irracionales que en la historia condenan el destino de un amor.
Se aprecia como los celos y la envidia están emparentadas en tanto emociones de valencia negativa y escaso control por parte de quien las experimenta. Muestra la faz más destructiva de estas emociones cuando se introducen en las relaciones entre personas, y también su esencia intersubjetiva.
Artículo publicado por el autor en Multivariada
www.multivariada.com
lunes, 1 de junio de 2015
El profesor Swartz dice que los exámenes prueban la memoria y no la inteligencia
Mi comentario al respecto es que para mí y en mi experiencia con estudiantes adultos, el examen no es la manera más adecuada de evaluar el aprendizaje de un alumno. Sin embargo, parece ser, que no se ha encontrado otra que resulte efectiva para las Instituciones educativas. Pasa el tiempo, todo cambia, también en la educación, pero este tema sigue siendo un punto a discutir. Para mí no es la mejor forma ¿y para tí? ¿Qué opinas? Puedes dejar un comentario, seguramente resultará muy enriquecedor.
El profesor emérito de la Universidad de Massachusetts (EEUU) Robert Swartz considera en una entrevista con Efe que el sistema de evaluaciones escolares puede probar puntualmente la memoria del alumnado, pero no muestra su inteligencia y creatividad y tampoco contribuye a su desarrollo.
Swartz, que participa en un seminario en el colegio Peleteiro de Santiago de Compostela sobre "Creatividad, pensamiento crítico e innovación en el currículum", opina que ese tipo de pruebas "suelen poner a prueba la memoria" de los alumnos, pero no sus capacidades, habilidades y conocimientos.
Advierte además de que a menudo se da la circunstancia de que el profesorado llega, incluso, a "preparar a los alumnos para las pruebas", mediante un método que consiste en repetir una serie de conocimientos aprendidos, para lo que es necesario que tengan que "repasar", y eso puede conllevar que olviden luego lo interiorizado para ese fin examinador y que, por ende, "el aprendizaje se vuelva un aburrimiento".
Filósofo y director del Centro Nacional para la Enseñanza del Pensamiento (NCTT, siglas en inglés), una especie de 'think-tank' o laboratorio de ideas para fomentar un aprendizaje más participativo y creativo de los alumnos, Swartz apunta que en Estados Unidos "los exámenes se han convertido en un negocio" para algunas empresas que son vendedoras de ese tipo de productos.
Indica así, con añoranza, que la iniciativa primigenia del programa internacional de evaluación de estudiantes, conocido como "PISA", estaba inicialmente diseñada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) para contrastar los resultados en unos y otros países, y para mostrar "algo más que memoria".
Confiesa ser consciente de que eso ha suscitado muchas críticas en diversos países de los que ven que esos exámenes obvian, precisamente, muchas de las potencialidades de los alumnos. Sin embargo, estima que PISA es una herramienta indicativa para ver la evolución y los progresos, aunque considera conveniente un debate profundo sobre ese tipo de pruebas para "poder mejorarlas".
En cuanto al hecho de que los resultados en España figuren en algunos indicadores por debajo de la media de países de la OCDE, que incluye a los estados más desarrollados del planeta, señala que "hay que tomarse seriamente la manera en que se educa" a las generaciones futuras.
Swartz explica que hace medio siglo que visitó España como estudiante y tuvo la oportunidad de viajar a diversos puntos de la Península Ibérica, aunque nunca a Galicia, pero observa que en los últimos años, en los que ha regresado para impartir programas de formación dirigidos a profesores a cargo del NCTT, ha constatado que los educadores aseguran que el modelo actual "no está funcionando".
"Algunos me dicen incluso que es un fracaso completo", comenta el profesor estadounidense, que trata de persuadir de que el papel del docente sea más de "guía de aprendizaje" para "abrir la mente" a los alumnos e invitarlos a tener "capacidad crítica" y a descubrir por sí mismos.
Afirma este especialista que las tecnologías han permitido abrir nuevas ventanas al conocimiento y constituyen una "verdadera revolución", por lo que el papel del profesorado está cambiando y debe adecuarse también a proporcionar "referencias" para que los alumnos puedan distinguir por sí mismos, porque "deben ser conscientes de que en internet cualquiera puede poner lo que quiera".
"No se trata de censurar" sino de facilitar que esas nuevas tecnologías, que entrañan también "riesgos", puedan ser "herramientas útiles" que susciten el interés por el conocimiento, enfatiza. Swartz asegura que sus propuestas de aprendizaje, que impartirá en un taller junto a la profesora Carol McGuinness de la norirlandesa Queen's University, llevan a los alumnos a estar "más felices, más comprometidos y más interesados en sus tareas" y, asimismo, a tener "mejores resultados en los exámenes".
Fuente: http://www.noticiasgalicia.com/index.php/educacion/19487/el-profesor-swartz-dice-que-los-examenes-prueban-la-memoria-y-no-la-inteligencia
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