miércoles, 2 de diciembre de 2015

Antonio Damasio: el origen de los sentimientos -

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 http://www.eexcellence.es/index.php?option=com_content&view=article&id=857:executive-excellence-&catid=38:mano-a-
mano&Itemid=55

 En 1994, publicó El error de Descartes, libro que forma parte de una corriente de investigación que ha cambiado la forma de entender los procesos mentales en general. Desde que Damasio propuso su hipótesis del marcador somático -mecanismo por el cual los procesos emocionales guían e influyen en la conducta, y especialmente en los procesos de toma de decisiones- hasta hoy, ha pasado ya década y media. 

 Este periodo ha sido de gran importancia para la comprensión del funcionamiento del cerebro, habiéndose aclarado muchas de las dudas que en principio se tenían sobre los procesos mentales de toma de decisiones. Resulta evidente, cuando hablamos de la actividad, ya sea social, empresarial o política, que es extremadamente importante reconocer la existencia de la serie de elementos que contribuye a poder realizar dichos “procesos de relación”. Uno de esos elementos contributivos más importante está directamente relacionado con el conocimiento (una variedad de procesos entre los que encontramos la memoria, la organización del conocimiento y la capacidad de abstraernos). Otro elemento está relacionado con el razonamiento en el proceso de toma de decisiones (basado en la posibilidad de manipular la información que hemos aprendido y que forma parte de nuestra base de conocimiento). Ahora bien, hace 15 años apareció un nuevo elemento (de gran importancia), que nos aclara que no todo está exclusivamente relacionado con el conocimiento y razonamiento; hay algo más. Y es ese algo más de que tiene que ver con las emociones y los sentimientos. 

 Las emociones son elementos que afectan e influyen en el proceso de aprendizaje; consecuentemente, influyen en el proceso de toma de decisiones. De hecho, somos esencialmente “creadores de soluciones” para nuestra vida. Algunas veces somos creadores no-conscientes y otras veces sí pensamos (de una forma semi-automática o plenamente conscientes). En cualquier caso, a la hora de aportar las soluciones, necesitamos de ese elemento que es parte de todo el proceso y que tiene que ver con la emoción y el sentimiento.

 EXECUTIVE EXCELLENCE: ¿Cómo es posible analizar científicamente un proceso donde intervienen emociones y sentimientos? 

 ANTONIO DAMASIO: Para tener una perspectiva adecuada, se necesita una visión global y, desde mi perspectiva como neurocientífico quisiera aportar la información necesaria para comprender el proceso. Gracias a los progresos científicos que nos ayudan a conocer cómo funciona nuestro cerebro, como la resonancia magnética y otras técnicas, hemos conseguido no solamente observar el cerebro como un todo, sino también las diferentes partes que lo conforman, así como las uniones entre las neuronas. La resonancia magnética nos permite realizar miles de “cortes” del cerebro, para estudiarlo en profundidad y con detenimiento; esto (conjuntamente con otras nuevas tecnologías) nos permite estudiar las conexiones por debajo del cortex cerebral (y su funcionamiento), y por ello, muchas de las cosas que hoy sabemos sobre la función cerebral ya no están exclusivamente basadas en el comportamiento observable; ya que ahora podemos conectarlo con lo que simultáneamente ocurre bajo la superficie del cerebro, en su interior. 

 El primer tema que quisiera abordar es el del aprendizaje y la memoria, partiendo de la idea de que ambos no se basan exclusivamente en los hechos, sino que hay algo más; aprendemos, conjuntamente y de forma automática, de los hechos y de la señal emocional que aparece al mismo tiempo y que termina provocando un sentimiento que proviene de esa emoción. Todo el proceso comienza con el conocimiento de los hechos; por ejemplo, si una persona se dedica al mundo empresarial, donde necesita tomar decisiones, el conocimiento de hechos se relaciona con el proceso de aprendizaje, comienza en una estructura localizada en la parte media del cerebro llamada parahippocampal gyrus o área del giro parahipocampal. Todas aquellas señales que estamos viendo y escuchando en un momento dado, unidas a mi voz y a cómo me siento, etc., son llevadas a esta parte del cerebro donde serán mezcladas conjuntamente, de forma que generen un efecto. Todas estas diferentes señales se unen entre sí en una región que conocemos como la entorhinal cortex, una zona con pequeñas colinas lisas donde se localizan los grupos de neuronas que se unen con las conexiones que llegan y que, de hecho, se pueden ver a simple vista. 

E.E.: ¿Por qué dichas señales se unen justo en esa región del cerebro? 

 A.D.: Porque esa región, donde llegan conexiones de otras partes, suele estar conectada con otra estructura (inmediatamente por debajo), llamada el hipocampo. Es en esta zona donde ocurre un paso fundamental, que equivale a lo que sucede cuando le damos al botón de imprimir en un ordenador. La mala noticia es que es exactamente en este entorhinal cortex, o corteza entorrinal, donde se pueden observar los efectos de la enfermedad de Alzheimer. Este cortex entorhinal aparece más pequeño y delgado cuando el paciente está afectado por la enfermedad, y las neuronas ahí localizadas están rellenas de un material proteico que destruye su capacidad de operar, impidiendo que se conecten más allá. Es esta imposibilidad de transmisión de señales, este corte, lo que produce los síntomas de la enfermedad de Alzheimer, con la pérdida de memorias específicas. 

Esta enfermedad es muy importante y cada vez más personas la padecen debido al crecimiento en edad de la población; pero, aun no siendo el tema de nuestra discusión, sirve para ilustrar lo diferente que pueden llegar a ser los procesos de aprendizaje. Este se puede realizar a través de diferentes vías, y los enfermos de Alzheimer, cuya capacidad de aprendizaje se encuentra muy comprometida y es diferente a la de las personas normales, son al mismo tiempo capaces de aprender habilidades como montar en bicicleta o nadar. Con esto, demostramos que el aprendizaje no sigue siempre los mismos caminos, y que son diferentes partes del cerebro las que intervienen en el proceso -y son capaces de realizarlo-, según el tipo de aprendizaje que sea. De hecho, es en el cerebelo donde radican capacidades esenciales para el aprendizaje de habilidades físicas. 

 E.E.: ¿Y cómo nacen las emociones? 

 A.D.: Las emociones no nacen, sino que son parte de un sistema automatizado que nos permite reaccionar ante el mundo, de una forma inmediata y sin necesidad de pensar, con el cual ya venimos dotados desde el nacimiento. Las emociones forman parte de esa compleja maquinaria en la que intervienen las recompensas y los castigos, el estímulo y la motivación… y todo aquello que hace que deseemos comer, beber, practicar sexo… Las emociones son parte del proceso de la regulación de un cuerpo vivo, y se presentan con diferentes “formas y sabores”. Hay unas emociones primarias y sencillas como son el miedo, la rabia, la felicidad o la desdicha… Hay emociones sociales, más complejas, como la compasión, el desprecio, la admiración, el orgullo… Son, todas ellas, parte del equipo básico con el que nacemos. Este equipamiento, primario y original, no es aprendido como un hecho. Lo que sí aprendemos a hacer a lo largo de nuestra vida (desde muy temprano) es a asociar emociones -y sus correspondientes sentimientos- con ciertos objetos o eventos; podemos aprender que una persona, objeto o casa, nos causa miedo. Aprendemos entonces esta conexión entre el objeto y la emoción, creando un sentimiento. No aprendemos las emociones, ya que nacemos con ellas, aprendemos a conectar las emociones a través del sistema de hechos, con una emoción que ya está ahí. Ambos van unidos. Este es un hecho muy importante para todas aquellas personas que pueden estar interesadas en el marketing o la comunicación, o incluso para quienes están diseñando modelos de negocio. Las emociones alcanzan sus objetivos al generar acciones. Y son esas acciones las que acaban generando lo que llamamos sentimientos. Esto fue algo que nunca se entendió hasta hace bien poco. Cuando una emoción hace su trabajo, crea una acción. Esa acción va dirigida hacia el estado interior de nuestro organismo, en su conducta y en su mente. 

 E.E.: ¿Cómo se explica el miedo? 

 A.D.: En el caso del miedo, es una de las emociones más sólidas y que no solo afecta a los hombres -muchas especies sienten miedo-, no es algo que suceda exclusivamente en nuestra mente, sino que se da una serie de acciones preparatorias: en el corazón, los pulmones, el intestino… acciones que provocan la elevación de la sensibilidad al dolor, supresión de la cortisona, etc. Estos diferentes hechos ocurren a lo largo de todo el cuerpo y, por supuesto, hemos sabido desde hace mucho tiempo que el corazón es una parte muy importante de las emociones (estar enamorado, estar triste...), luego también existe una serie de conductas específicas. Hay personas que se quedan bloqueadas; otras echan a correr huyendo de la fuente del miedo… después está la atención que se presta a lo que está ocurriendo y, finalmente, hay un modo de pensar que aparece y se ajusta (frente) a esa fuente de miedo. Una de las formas que tenemos para conocer cómo funciona todo este sistema es a través de pacientes cuyos cerebros tengan alguna zona destruida por una enfermedad. Así podemos, por ejemplo, comparar una amígdala normal con la de un paciente que la tenga dañada. Gracias a esta comparación, pudimos descubrir que el miedo, y otras emociones, es procesado y se desencadena en esta región cuando tiene que ver con condiciones exteriores. Si alguien te apunta con una pistola y tienes amígdala, entonces sentirás miedo; o lo mismo si ves una película de miedo. Pero también existen otras formas de miedo, que no dependen de la amígdala, como puede ser una reducción del oxígeno. Imagínense que están practicando submarinismo y se quedan sin aire. En ese momento, entrarían en pánico, independientemente de tener o no amígdala, ya que lo que desencadena este tipo de miedo es diferente. Lo mismo que cuando alguien está sintiendo un ataque al corazón, el pánico viene del interior, no del exterior. Hay muchas formas de desencadenarlo. Este hecho lo pudimos demostrar con el paciente que no tenía amígdala, y así ha continuado (sin sentir miedo) siempre. Ahora bien, sí que es capaz de sentir muchas otras sensaciones: alegría, enfadado… 

 E.E.: ¿Qué diferencia a las emociones de los sentimientos? 

 A.D.: Una emoción está siempre referida a una secuencia de acciones y los sentimientos se refieren a los resultados de esa secuencia de acciones. Es importante que nos demos cuenta de que frente a un peligro (que da miedo), lo que nos salva –y hace actuar- es una serie de acciones que se desencadenan, no el sentimiento de miedo. En cambio, si tienes sensación o sentimiento de miedo, es ese sentimiento lo que va a guiar tus acciones futuras. Nuestra naturaleza nos provee de ambos aspectos: primero con una acción que hace que podamos huir de forma efectiva, sin pensar ni reflexionar, de un lugar donde hay un peligro, y también nos provee de ese beneficio adicional de mantener en nuestra mente algo que nos recuerde esa fuente de peligro. Por ello, cuando reflexionamos sobre el por qué de nuestras decisiones como clientes, observamos que estas tienen que ver con la forma con la cual adherimos una emoción (no necesariamente el miedo, sino placer, rechazo, etc.) a un objeto particular. 
 Por ejemplo, detestamos una línea aérea porque nos ha perdido el equipaje, y apreciamos otra por cómo nos ha tratado, independientemente de lo mal que vuele. Estos aprecios y desprecios son controlados no por la emoción sino por las consecuencias de las emociones -que son los sentimientos- y que permiten aprender de cierta manera. Por lo tanto, una definición rápida podría ser que mientras que las emociones son unos programas de acción, los sentimientos de esas emociones son las percepciones compuestas que provienen del estado del cuerpo durante una emoción y es esa percepción la que te da el feeling o sentimiento. Por eso, si alguien nos dice que las emociones son algo vago y difícil de comprender y los sentimientos son algo imposible de definir, o imposible de poner en la mente, diría que en primer lugar la mente es algo que está hecho por el cerebro y las emociones son unos cambios muy reales y perceptibles en el sistema nervioso, no algo que flota en el éter. Los sentimientos tienen una realidad; tan reales como mi percepción de la audiencia durante una conferencia. 

 Esa percepción de la audiencia es fundamentalmente un mapa o trazado basado en mapas visuales generados en el cerebro, con color, profundidad, movimiento… y que se forman en el sistema visual. Al crearse estos mapas -siguiendo con “mi” percepción de la audiencia en una conferencia-, se incluyen las diferentes formas, escaleras, luces, etc. del auditorio, al tiempo que se generan los mapas auditivos de las diferentes frecuencias de mi voz y de los sonidos del entorno. Pero no son solo los estímulos exteriores los que se transforman en mapas dentro del sistema visual o auditivo. Al mismo tiempo, el cerebro está haciendo mapas del estado de mi cuerpo al reaccionar y responder emotivamente a lo que me rodea. Por ejemplo, si estás cansado, esa sensación de fatiga proviene de la forma en la cual el cerebro está “mapeando” el estado en que se encuentra tu cuerpo, el estado de tu musculatura estriada, el estado de pérdida de energía y reservas, la temperatura corporal, etc. Y uno de los principales lugares donde ese “cuadro o pintura de la situación” es pintada se denomina la ínsula. 

 E.E.: ¿Cómo se descubrió la ínsula y qué sucede en esa zona del cerebro? 

 A.D.: La ínsula fue descubierta y posicionada en el cerebro hace unos 15 años. Propusimos entonces que era en esta área donde fundamentalmente se realizaban los procesos de generación de mapas. La ínsula está muy dentro del cortex, bajo los hemisferios. Desde hace ya más de 10 años, sabemos que cualquier tipo de emoción que se tenga activará el cortex de la ínsula. A través de PET scanners pudimos comprobar, por primera vez, que frente a una emoción de tristeza, el área que demostraba tener más actividad (aunque hubiese actividad en otras partes) era la ínsula. A partir de aquí, rápidamente se demostró que el resto de las emociones también tendían a generar actividad en la ínsula, al igual que una variedad de sentimientos que se asocian con la vida social de cada persona. Por ejemplo, si a una persona le gusta el vino y se encuentra feliz tras haberlo bebido -o si ha tomado drogas- se verá actividad en la ínsula; pero también en los drogodependientes que sufren abstinencia, o cuando practicamos sexo. La ínsula es un área de “sexo, drogas y rock & roll”.

 Quisiera resaltar el resultado de un estudio que hicimos en 2007 sobre las personas que fumaban. Fuimos capaces de demostrar que si personas adictas al tabaco sufrían un daño en la ínsula causado por un infarto, dejaban de ser adictas. Esto se debe a que el tabaquismo es una de esas adicciones que se “aprende”. Los opiáceos, por ejemplo, son adicciones más naturales, dado que nuestro organismo genera sustancias opiáceas, usándolas para regular conductas. Como el organismo no fabrica nicotina, esta adicción es una conducta aprendida, y un daño en la ínsula genera una rotura de ese aprendizaje. 

 E.E.: ¿Con qué velocidad se producen las reacciones en el cerebro? ¿Cómo afecta esto a la rapidez de los procesos de toma de decisiones? 

 A.D.: Tras realizar un estudio sobre el proceso de las emociones y sentimientos a través de una técnica denominada magneto-encefalografía, se descubrió que desde el momento que comienza el proceso de emoción hasta sentimiento pasan 500 milisegundos. Esto nos da una idea de la rapidez de estos procesos. Lo que descubrimos, primero con la observación de pacientes y luego con una variedad de estudios, es que las emociones no son necesariamente las enemigas de la razón. Solíamos oír que si alguien utilizaba sus emociones para tomar decisiones y no tenía la cabeza fría y una actitud puramente racional, no estaba realizando su trabajo de forma adecuada. Lo que hoy sabemos es que quienes son híper-racionales e intentan razonar sus decisiones sin ningún componente emocional son, de hecho, incapaces de alcanzar decisiones correctas. Esto lo hemos podido demostrar de forma incuestionable a través del estudio de pacientes que tenían daños importantes en el lóbulo frontal en su región orbital. Fuimos capaces de descubrir en estos pacientes que, aun a pesar de tener una buena inteligencia (un alto C.I.), no siempre decidían en su mejor interés, tomando frecuentemente decisiones erróneas. Esto nos generó la idea de que había un elemento de emoción que faltaba. 

 E.E.: ¿Pero cómo se conjugan adecuadamente la razón y la emoción? 

 A.D.: No estoy diciendo que las personas puedan olvidarse de los riesgos y no ser precavidos, decidiendo exclusivamente con sus corazones, sin prestar atención a los hechos. El mensaje no es, ni remotamente, tan sencillo. El mensaje que quiero transmitir, aunque complejo, permite razonar hacia una forma más creativa y productiva. Cuando se aprende a entender las conexiones entre los hechos y las emociones, éstas pueden usarse de forma correcta, no hay que eliminarlas, sino utilizarlas de la forma más positiva para nosotros. De hecho, siempre estamos aprendiendo nuevas conexiones, hechos y emociones. Debemos ser capaces de separar aquellas emociones que son negativas; un ejemplo ilustrativo es lo que ocurre en los mercados financieros. Cunando se piensa en la volatilidad, aparece el miedo, el pánico, extendiéndose como una epidemia. Esta volatilidad proviene de una serie de reacciones espasmódicas emocionales: miedo, pánico…, y dado que los sistemas de comunicación son tan rápidos, se permiten dominar todo el sistema, no dejando que los elementos racionales operen. Lo que tenemos aquí es una acumulación de condicionamientos que nos enseña que hemos de ser capaces de diferenciar las emociones positivas, que nos proporcionan creatividad y energía, de las improductivas que nos conducen hacia reacciones de “pánico”. Para demostrar esto de forma fehaciente, creamos el Gambling test (Test del Apostador). Combinamos pacientes e individuos sanos, haciéndoles jugar con dos barajas: Baraja1= grandes recompensas y grandes pérdidas. Baraja2=premios y castigos moderados. Se observó que las personas, muchas veces automáticamente, se inclinaban a jugar con la Baraja2, evitando la Baraja1. 

En cambio, cuando realizamos este test con pacientes que tenían lesiones en las partes implicadas en el proceso, la respuesta era absolutamente plana: los pacientes con daños en los lóbulos frontales no tenían una respuesta diferenciada. 

 E.E.: ¿Qué aplicaciones tiene este experimento en los procesos de decisión? 

A.D.: Podemos deducir que hay una clara utilidad. Una de las deducciones objetivas es que la emoción no es esencialmente algo malo, al contrario. Si es positiva, puede transmitir energía, haciendo que los equipos trabajen mejor juntos. Pero si la emoción es rabia o miedo, será muy negativa. Para mí lo más importante se resume en que ignorar las emociones, en cualquier tipo de organización, es cometer un error. Incluso en una organización como la mía, de profesionales de la ciencia, donde uno no está gestionando un balance económico de pérdidas y ganancias, la importancia es muy grande, aunque más oculta. Quizás no hablemos de beneficios en el estricto sentido económico, pero sí de beneficios respecto de la imagen, conocimiento y otros aspectos importantes en el mundo académico o de investigación. Estamos hablando de cómo motivar a las personas y cómo utilizar el equilibrio entre los hechos y el conocimiento, y las emociones y los sentimientos. Todos están íntimamente ligados, pues somos seres humanos con cerebros dentro de un cuerpo motivado por lo que, en esencia, somos sistemas emocionales. La emoción precede a la razón. 

 E.E.: ¿Dónde se guardan las diferentes memorias en nuestro cerebro?, ¿se conservan en sitios diferentes dependiendo del origen del estímulo? 

 A.D.: Los sistemas de “cableado” llegan al parahippocampal Gyrus y entorhinal cortex con la información, que está literalmente marcada y mezclada de forma conjunta. Luego hay una señal originada en el hipocampo que permite a los sitios donde se originaron estas señales ser reactivados de una forma relativamente permanente. Cuando se regenera una memoria, esta no está en el hipocampo; la memoria se encuentra en trozos donde quiera que se originen, y tendrá que ser reactivada en todas sus múltiples partes. El hipocampo es en realidad el hacedor de memorias y, durante un tiempo, parece tener el mapa conjunto. Poco a poco, este mapa desaparece y las memorias están constituidas por múltiples partes, lo cual resulta muy interesante. Supongamos que yo ahora tengo memoria de su voz y del hecho de que está usted conmigo, y a todo esto le añado la información de la sala donde estamos. Si tuviese un infarto en mi cortex auditivo que bloquease la posibilidad de revivir esa memoria auditiva, sería factible que cuando las personas me hablasen de usted, le recordase visualmente pero no pudiera recordar su voz. Esto, que es un simple ejemplo, nos da la idea de que cualquier recuerdo tiene muchas partes, y esas partes no están en el mismo sitio. Es un compuesto. Evidentemente, esto es muy distinto a cómo la gente tiende a imaginar la memoria: algo localizado específicamente en un lugar del cerebro. La realidad es que nuestra memoria no se encuentra en un “fichero”, está en pequeños “trocitos” por todo el cerebro. ¡Somos bastante más complicados de lo que parece¡ 

 E.E.: Hay quienes argumentan que las decisiones están ya tomadas de forma inconsciente y que el proceso que sigue es simplemente una justificación consciente de la decisión inconsciente. ¿Qué opina de esta argumentación? 

A.D.: Creo que depende del tipo de decisión. Es posible que haya situaciones en las que pensemos que estamos tomando la decisión, y la realidad es que solo la estamos haciendo más vívida, pues ya se había tomado a nivel subconsciente. Hay abundantes evidencias al respecto. Depende de lo nuevo que sea el problema o la decisión a tomar. Evidentemente, tenemos un proceso mental no consciente muy importante, y lo integramos en la ecuación a resolver. 

 E.E.: ¿Hasta qué punto la tecnología alterará nuestra percepción del mundo? 

A.D.: Yo tengo una Blackberry en mi bolsillo, y no estaría feliz sin ella, pero al mismo tiempo pienso que es una gran trampa, pues darme cuenta de que constantemente la estoy mirando –por si me ha llegado un mensaje- me hace infeliz. Antes de que tuviéramos teléfonos móviles, yo era ya una persona feliz. ¡Añoro cuando “solo” tenía un teléfono fijo que frecuentemente pasaba días sin ser usado¡ Sin embargo, gestiono investigaciones simultáneamente con dos instituciones norteamericanas diferentes, e incluso estando fuera de los Estados Unidos (ocho horas de diferencia) trabajo con ellas. Hace años… ¡imposible! 

Debemos estar muy contentos por estas increíbles innovaciones, pero la velocidad a la que se está moviendo la información (y la innovación) y las ingentes cantidades de la misma que nos vemos obligados a manejar, a veces representan una carga (y una responsabilidad). No me extrañaría que los jóvenes de 10 años, aburridos con esta locura, adaptaran sus cerebros y no tuviesen una “sobrecarga”. Creo que nosotros, “ya mayores”, la tenemos, lo cual nos causa una pérdida de tiempo para la reflexión. Buena parte de lo que está sucediendo en los mercados financieros es consecuencia de la información instantánea. Si tuviéramos la posibilidad de pensar sobre lo que está ocurriendo en Hong Kong o en Londres, podríamos reaccionar cuando abriese el mercado de Nueva York, de una forma más sosegada y reflexiva. Es todo tan instantáneo y tan ampliamente distribuido, que se mueve en grandes bloques que ejercen gran influencia; curiosamente de una forma muy similar al funcionamiento del cerebro. En definitiva, creo que es una espada de doble filo. Hemos de tener mucho cuidado, pues no vamos a prescindir de la tecnología, pero sí debemos analizar sus peligros. 

Entrevista publicada en Executive Excellence nº85 oct11 A finales de septiembre de 2011 tuvimos la oportunidad de asistir al Primer Congreso Internacional de Neurociencias de la Comunicación, organizado por McCann Worldgroup, en la Ciudad de las Artes y de las Ciencias de Valencia. Una cita que promete convertirse en un referente mundial y de la que seguiremos dando buena cuenta en los próximos números. Junto a Mónica Deza, quien, además de vicepresidente de Innovación de McCann Worldgroup, es una de las pioneras en España de la disciplina del Neuromarketing y líder de la Unidad de Neurociencias de la Comunicación del citado Grupo, un destacado panel de expertos compartió sus ideas y conocimientos sobre la materia, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2005, Antonio Damasio , que actualmente dirige el Brain and Creativity Institute de la Southern California University. 

 FUENTE: http://www.eexcellence.es/index.php?option=com_content&view=article&id=857:executive-excellence-&catid=38:mano-a-mano&Itemid=55

Publicación de la fuente en Blog: Laura Fernández Torrisi

martes, 2 de junio de 2015

¿El delincuente nace o se hace?. Feggy Ostrosky, directora del laboratorio de neuropsicología de la Facultad de Psicología de la UNAM

NEUROPSICOLOGÍA COGNITIVA Y NEUROCIENCIAS- ENVIDIA- - POR: DR. JULIÁN MARINO DÁVOLOS


La envidia es uno de los sentimientos menos aceptados socialmente y uno de los más comunes en las relaciones interpersonales. La psicología cognitiva ha relacionado la elevada frecuencia de sentimientos de envidia con la baja autoestima (Habimanna & Massé, 2000), por lo que resulta esperable que una persona que ‘padece’ envidia sienta empequeñecimiento y se perciba de forma imaginaria desalojada de un espacio también imaginario. Se ha relacionado también la envidia a personalidades con predominancia narcisista.

La envidia se manifiesta fisiológicamente como un ‘dolor’ para el envidioso, manifestaciones que generalmente intenta ocultar, ya que suelen resultar evidentes en especial en su mirada, su voz y su conducta de apartamiento. Se le dispara una señal de alarma ante lo envidiado, que significa que su atención se incrementa, se produce una activación pero, paradójicamente, pierde precisión para concebir al objeto/sujeto de su envidia. Entonces, se suele afirmar que el envidioso está desorientado frente a lo envidiado, ya que la señal de alerta y el dolor mental de su sentimiento le restan minuciosidad para observar y comprender en detalle qué está siendo envidiado. Suele haber envidia por algo que no se tiene, y es otro el que lo tiene, por algo que no se es, y es otro el que lo es, por un lugar que no se ocupa, y es otro el que lo ocupa. Sin embargo, tanto el objeto del tener, lo que se es y el lugar que se ocupa suelen corresponder a espacios imaginarios de valorización que crean un centro y una periferia. El envidioso se percibe en la periferia, y el carácter imaginario de estos espacios implica que podría regular su sentimiento resignificando incluso la misma existencia del espacio que ha aceptado (Marino en ‘El Exosentido’, 2013). No se puede negar la existencia real de un coche de alta gama, pero si se puede regular que su posesión implique quedar desalojado en una periferia.

Los centros nerviosos de la envidia activan los centros del castigo, y una variable sumamente relevante es la consideración hacia el mérito del envidiado por ser, tener u ocupar el lugar en los espacios imaginarios. Polosan et al. (2011) estudiaron con resonancia magnética funcional la actividad cerebral durante la competitividad entre personas. Los espacios imaginarios de competencia suelen activar envidia cuando los lugares que se van ocupando provocan desplazamientos. Se encontró una extensa red, que incluye centros que provocan castigos e inhibiciones, como la corteza cingulada y la ínsula, los lóbulos temporales y el hipocampo. Estos investigadores de Grenoble, Francia, hallaron que las activaciones pueden ser moduladas por las funciones ejecutivas, lo que supone un rol destacado de la regulación y de la evaluación por parte de procesos cognitivos superiores. Cuando se considera que no hay mérito, la envidia se emparenta con la indignación. Cuando se reconoce el mérito, la envidia tiene relación con cierta necedad. Cabe considerar que las emociones son conceptos difíciles de definir de un modo unívoco, son palabras muy antiguas que admiten numerosos significados y hay investigadores que prefieren evitar hablar de sentimientos categóricos como envidia o soberbia para mejor utilizar coordenadas sin categorías, como qué tanto me agrada algo, que tanto me cautiva y que tanto creo que lo puedo controlar (Gross, 2008).



Una película que exhibe la complejidad de las emociones y sus intercambios es ‘Expiación, deseo & pecado’ (‘Atonement’) donde los rasgos visuales de la envidia y los celos están brillantemente expuestos por la actriz irlandesa Saoirse Ronan, en el papel de Briony Tallis. Su mirada segrega poéticamente veneno, su boca tiene la inflexión de desagrado en la comisura de sus labios y sus pensamientos abundan en imaginerías irracionales que en la historia condenan el destino de un amor.

Se aprecia como los celos y la envidia están emparentadas en tanto emociones de valencia negativa y escaso control por parte de quien las experimenta. Muestra la faz más destructiva de estas emociones cuando se introducen en las relaciones entre personas, y también su esencia intersubjetiva.



Artículo publicado por el autor en Multivariada

www.multivariada.com

lunes, 1 de junio de 2015

El profesor Swartz dice que los exámenes prueban la memoria y no la inteligencia


Mi comentario al respecto es que para mí y en mi experiencia con estudiantes adultos, el examen no es la manera más adecuada de evaluar el aprendizaje de un alumno. Sin embargo, parece ser, que no se ha encontrado otra que resulte efectiva para las Instituciones educativas. Pasa el tiempo, todo cambia, también en la educación, pero este tema sigue siendo un punto a discutir. Para mí no es la mejor forma ¿y para tí? ¿Qué opinas? Puedes dejar un comentario, seguramente resultará muy enriquecedor. 


El profesor emérito de la Universidad de Massachusetts (EEUU) Robert Swartz considera en una entrevista con Efe que el sistema de evaluaciones escolares puede probar puntualmente la memoria del alumnado, pero no muestra su inteligencia y creatividad y tampoco contribuye a su desarrollo.

Swartz, que participa en un seminario en el colegio Peleteiro de Santiago de Compostela sobre "Creatividad, pensamiento crítico e innovación en el currículum", opina que ese tipo de pruebas "suelen poner a prueba la memoria" de los alumnos, pero no sus capacidades, habilidades y conocimientos.

Advierte además de que a menudo se da la circunstancia de que el profesorado llega, incluso, a "preparar a los alumnos para las pruebas", mediante un método que consiste en repetir una serie de conocimientos aprendidos, para lo que es necesario que tengan que "repasar", y eso puede conllevar que olviden luego lo interiorizado para ese fin examinador y que, por ende, "el aprendizaje se vuelva un aburrimiento".

Filósofo y director del Centro Nacional para la Enseñanza del Pensamiento (NCTT, siglas en inglés), una especie de 'think-tank' o laboratorio de ideas para fomentar un aprendizaje más participativo y creativo de los alumnos, Swartz apunta que en Estados Unidos "los exámenes se han convertido en un negocio" para algunas empresas que son vendedoras de ese tipo de productos.

Indica así, con añoranza, que la iniciativa primigenia del programa internacional de evaluación de estudiantes, conocido como "PISA", estaba inicialmente diseñada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) para contrastar los resultados en unos y otros países, y para mostrar "algo más que memoria".

Confiesa ser consciente de que eso ha suscitado muchas críticas en diversos países de los que ven que esos exámenes obvian, precisamente, muchas de las potencialidades de los alumnos. Sin embargo, estima que PISA es una herramienta indicativa para ver la evolución y los progresos, aunque considera conveniente un debate profundo sobre ese tipo de pruebas para "poder mejorarlas".

En cuanto al hecho de que los resultados en España figuren en algunos indicadores por debajo de la media de países de la OCDE, que incluye a los estados más desarrollados del planeta, señala que "hay que tomarse seriamente la manera en que se educa" a las generaciones futuras.

Swartz explica que hace medio siglo que visitó España como estudiante y tuvo la oportunidad de viajar a diversos puntos de la Península Ibérica, aunque nunca a Galicia, pero observa que en los últimos años, en los que ha regresado para impartir programas de formación dirigidos a profesores a cargo del NCTT, ha constatado que los educadores aseguran que el modelo actual "no está funcionando".

"Algunos me dicen incluso que es un fracaso completo", comenta el profesor estadounidense, que trata de persuadir de que el papel del docente sea más de "guía de aprendizaje" para "abrir la mente" a los alumnos e invitarlos a tener "capacidad crítica" y a descubrir por sí mismos.

Afirma este especialista que las tecnologías han permitido abrir nuevas ventanas al conocimiento y constituyen una "verdadera revolución", por lo que el papel del profesorado está cambiando y debe adecuarse también a proporcionar "referencias" para que los alumnos puedan distinguir por sí mismos, porque "deben ser conscientes de que en internet cualquiera puede poner lo que quiera".

"No se trata de censurar" sino de facilitar que esas nuevas tecnologías, que entrañan también "riesgos", puedan ser "herramientas útiles" que susciten el interés por el conocimiento, enfatiza. Swartz asegura que sus propuestas de aprendizaje, que impartirá en un taller junto a la profesora Carol McGuinness de la norirlandesa Queen's University, llevan a los alumnos a estar "más felices, más comprometidos y más interesados en sus tareas" y, asimismo, a tener "mejores resultados en los exámenes".

Fuente: http://www.noticiasgalicia.com/index.php/educacion/19487/el-profesor-swartz-dice-que-los-examenes-prueban-la-memoria-y-no-la-inteligencia


domingo, 3 de mayo de 2015

INFORMACIÓN CURSOS: Enfoque Centrado en la Persona - Sensibilizaciión

PRIMERA PARTE
Enfoque Centrado en la Persona
Técnica terapéutica humanista de Carl Rogers



El Enfoque Centrado en la Persona se basa en la obra de Carl Rogers. Resalta un continuo empeño en el camino de la libertad y la liberación de las fuerzas del ser humano como motor de la actualización de sus potencialidades, a partir de la confianza y el respeto a la persona.

Enmarcada dentro de la llamada “tercera fuerza”, la psicoterapia “rogeriana” es el enfoque que mayor influencia ejerce actualmente sobre los psicoterapeutas y consejeros norteamericanos, aún por encima de la terapia racional emotiva de Albert Ellis y del psicoanálisis freudiano (Rogers, 1972).

La influencia que tuvo Carl Rogers fue de las corrientes existencialistas, la fenomenología y psicología de la Gestalt, de donde adquirió una actitud de confianza en la capacidad del ser humano en actuar libremente y decidir sobre su propio futuro.

· El proceso terapéutico está fundamentalmente motivado por el impulso de la persona hacia el crecimiento, la salud y la adaptación. La psicoterapia consiste en liberar a la persona de los elementos que obstaculizan su desarrollo normal.

· Este proceso está más vinculado a la expresión y clarificación de los sentimientos que a la comprensión intelectual de la experiencia.

· La compresión de las circunstancias del presente inmediato de la persona es más importante que su pasado.

· La experiencia de la relación terapéutica, y no la conceptualización de ésta, es el elemento determinante del crecimiento en el proceso psicoterapéutico

Objetivo:

El participante podrá, mediante la teoría y la práctica aprender y aplicar las técnicas de ECP. Acompañar a una persona en su proceso utilizando las técnicas y actitudes terapéuticas necesarias.

DURACIÓN: 100 HORAS
Divididas en 6 módulos
Diploma con valor curricular
Inicia: JUNIO 2015

INFORMES

Laura Fernández Torrisi – Psicóloga, Psicoterapeuta Gestalt – especialidad en Sensibilización y arteterapia, entre otras.
E- mail: psicoterapia_cipp@live.com.mx

“El encuentro cálido, subjetivo y humano de dos personas es más
eficaz para facilitar el cambio que el conjunto más perfecto de técnicas”
Carl Rogers

SEGUNDA PARTE
Sensibilización y Arteterapia:




Expresión por medio de la sensibilización y el arte con enfoque Gestáltico
Curso teórico, vivencial y práctico

Te dará herramientas nuevas para ayudar a contener y a resolver los conflictos emocionales y psicológicos de las personas a través del uso de medios y procesos artísticos. Por medio de la proyección, utilizando los modos de conciencia interna, media y externa.

Es un medio para que el paciente exprese sensaciones, sentimientos y emociones conscientes e inconsciente por medio de un proceso humanista Gestalt.
Aprenderás a trabaja con talleres de sensibilización, que podrás adaptar a niños, adolescentes y adultos, según tu formación y línea de trabajo. O para trabajar temas puntuales que afectan a nuestra comunidad.

Podrás utilizarlo para impartir cursos de capacitación y asesoramiento para orientar a profesores o coordinadores.
Todo a aquello que no podemos resolver a través del pensamiento racional o la palabra, lo expresamos por medio de la sensibilización y el arte.
Aprenderás a hacer un acompañamiento y un procesamiento en un ambiente seguro y de confianza para el paciente y para el terapeuta.
Por eso es necesario una formación profesional y las herramientas necesarias para poder contener y acompañar diferentes procesos.


Objetivo del curso:

· Explicar los conocimientos básicos de Sensibilización Humanista y sus beneficios terapéuticos.

· Sensibilizar a los participantes para expresar sentimientos y emociones.

· Teoría del color, sensibilización, simbología, propiedades y connotaciones pisológicas del color.

· El uso de la música en psicoterapia humanista.

· Sensibilización con los materiales, uso y sus aplicaciones en la práctica terapéutica.

· Explicar las bases de arteterapia grupal con enfoque humanista en el trabajo grupal.


Práctica:

· Caso clínico: Nombre y descripción, proceso.
-Elaboración de taller
· Teoría y sensibilización con el color, expresión de emociones y sentimientos a través del color, la música y los materiales

 Experiencia de trabajo grupal. Conclusiones. Cierre.

DURACIÓN 200 horas, divididas en 2 partes de 6 módulos cada una
6 módulos (100 horas)
6 módulos (100 horas)

Se incluye material teórico

INFORMES
Laura Fernández Torrisi – Psicóloga, Psicoterapeuta Gestalt – especialidad en Sensibilización y arteterapia, entre otras.
E- mail: psicoterapia_cipp@live.com.mx

martes, 3 de marzo de 2015

UNAM DETECTA SÍNTOMAS DE DEPRESIÓN EN NIÑOS - En un estudio realizado por académicos de la Facultad de Psicología observaron tendencias hacia una tristeza profunda, así como pensamientos de muerte, muchas preocupaciones, miedos y aflicciones

  

Me parece un tema sumamente importante, del que poco se habla, se suele pensar que la depresión "no es un problema de niños". Como estudiantes de psicología es muy importante estar actualizados en estos temas (como en muchos otros). Depresión, ansiedad y estrés son tres temas importantes en la niñez, tanto en el contexto escolar como familiar, lamentablemente van en aumento en nuestra población. 
Me parece de suma importancia estar informados para podernos ocupar como psicólogos y psicólogos educativos de estos problemas. 
Les dejo un video y el artículo y al final unas preguntas, me gustaría conocer su opinión.
                                  

En un estudio con mil trescientos cuarenta niños de tercer a sexto grado de primaria de 12 escuelas de la zona sur del DF (públicas, privadas, de enseñanza tradicional y activa, de turnos matutino y vespertino), académicos de la Facultad de Psicología de la UNAM detectaron sintomatología depresiva en 271 niños y niñas que corresponde a 20.22 por ciento de la población estudiada. 
Los resultados no arrojaron diferencias significativas entre niños y niñas, ni entre sus edades, pero sí entre las escuelas tradicionales y las activas: se pudo observar que, del total de la muestra, los niños de escuelas tradicionales tenían mayor puntaje en las escalas depresivas que los de escuelas activas.
“Quiero aclarar que no se trata de un diagnóstico de depresión, sino únicamente de síntomas que pudieran derivar en esa enfermedad en la adolescencia o en la vida adulta.
En esos niños observamos tendencias hacia una tristeza que, en algunos casos, era profunda, así como pensamientos de muerte, muchas preocupaciones, miedos y aflicciones.
Por todo esto podemos hablar de una sintomatología depresiva. Las causas de dicha sintomatología no fueron investigadas, pero es necesario considerar hacerlo”, explica la maestra Verónica Alcalá Herrera, académica del Departamento de Psicofisiología de la Facultad de Psicología que participó en dicho estudio.
Los académicos universitarios utilizaron una prueba de depresión infantil de origen australiano en su versión española que fue estandarizada para México: la Children’s Depression Scale (CDS), de M. Lang y M. Tisher.Consiste en un cuestionario de sesenta y seis preguntas de escala Likert, de sencilla aplicación.
En ella se miden la parte positiva u optimista, y la parte negativa o depresiva, que es la más grande e importante. “Los resultados nos sorprendieron porque 20.22 por ciento de niños con sintomatología depresiva es un porcentaje muy alto. Ojo, no estoy diciendo que haya 20.22 por ciento de niños deprimidos. De cualquier manera, ese porcentaje fue mayor de lo que se había reportado anteriormente”, dice la académica de la UNAM.
En un estudio de 1995, realizado con una población de 150 niños de una sola escuela del DF, se encontró que alrededor de 10 por ciento presentaba síntomas depresivos.
Este estudio es también mexicano y representó un primer acercamiento al problema.


Poblaciones en riesgo
Las poblaciones de niños en riesgo de desarrollar depresión son aquellas que viven en cierto abandono, con violencia física y psicológica, sin atención ni cuidados de salud, y cerca de problemas de alcoholismo y drogadicción.
Cualquier tipo de maltrato, por sutil que parezca, es un factor que coloca a un niño en peligro de desarrollar depresión.



La alineación parental, muy común en la actualidad, se caracteriza por el hecho de que los padres que se están divorciando utilizan a sus hijos para chantajearse mutuamente.

“Este tipo de maltrato puede generar un estado de depresión en los niños”, apunta Alcalá Herrera.
Tanto el estrés cotidiano como el generado por la intensa carga de trabajo escolar también pueden estar muy asociados a la depresión.

Lentitud en pensamiento y lenguaje
Los niños en riesgo de desarrollar depresión presentan diversos síntomas que se agrupan en cognitivos, emocionales, sociales y físicos.
Los cognitivos tienen que ver con dificultades en el aprendizaje por falta de atención, concentración y memoria, y hacen al niño distraído y tardo en sus actividades escolares; además, con ellos se observa una lentitud en su pensamiento y lenguaje, por lo cual no realiza sus tareas a tiempo o en una forma adecuada.
Estos síntomas pueden variar en intensidad, cantidad y duración. Por tal razón es necesario consultar a un experto para obtener un diagnóstico certero.
La variedad de síntomas puede hacer que una depresión se confunda con otros padecimientos.
Si el estado depresivo se prolonga demasiado tiempo, incluso puede afectar biológicamente la etapa adulta del individuo.
“Sí, en adultos se han observado que ciertas estructuras cerebrales relacionadas con el aprendizaje, como el hipocampo, la amígdala, el cerebelo y los lóbulos frontales, quedan afectadas por estados depresivos crónicos.
Entonces, a esas personas les cuesta trabajo aprender, analizar, planear, evaluar situaciones y tomar decisiones” , señala la académica universitaria.

Los síntomas emocionales se expresan mediante un abatimiento conductual y un nulo placer por llevar a cabo diferentes tareas.
El niño está desanimado, poco motivado; se aburre fácilmente, nada lo hace feliz ni le permite disfrutar la vida; es pesimista, tiene una baja autoestima y se siente insatisfecho con sus actividades; además, pierde el sentido del humor.
“Si el niño solía jugar mucho con un juguete, ahora no sentirá placer con ello, no disfrutará nada de lo que hace, se aislará, se retraerá; en una palabra, se mostrará ‘aplanado’.
Posiblemente no lo veamos llorar como lo haría un adulto, pero sí lo veremos irritable, impulsivo, agresivo.
También podrá demostrar un estado de ánimo muy cambiante: un rato estará triste y luego enojado y luego contento” , afirma Alcalá Herrera.

Los síntomas sociales se manifiestan por medio de diferentes conductas: el niño se aísla de los demás, tiene poco contacto con otros niños y con adultos, no puede hacer amigos, etcétera.
“Se come su almuerzo solo, no le gusta compartir, se queda ensimismado”, añade la académica.

Los síntomas físicos pueden ser dolores de estómago, dolores de cabeza y trastornos del sueño como pesadillas o insomnio.


El niño suele mostrarse cansado; asimismo, puede presentar cambios en sus hábitos alimenticios y enuresis (emisión no voluntaria de orina durante el día o la noche).

Ahora bien, un niño puede estar triste o enojado, o padecer un dolor de estómago o de cabeza, pero esto no significa que sufra una depresión.


Para dar un diagnóstico preciso hay que analizar diversos factores, como el contexto en que vive.
“La depresión infantil es una de las enfermedades más difíciles de diagnosticar, porque a los niños les cuesta mucho trabajo sacar, expresar lo que piensan.
Es necesario utilizar muchas estrategias para conocer a un niño y, después, a su familia." Como sucede con las demás enfermedades, es mejor prevenir la depresión que curarla.
Una persona con más habilidades para afrontar la vida y sus problemas tendrá mayores probabilidades de no padecerla. 
“No es una regla que el efecto directo y seguro de llevar una vida dura sea la depresión. 
Más bien, es seguro que si desde niños no tenemos estrategias para solucionar los problemas y superarlos, las probabilidades de padecer ese mal aumentarán”, finaliza la académica. 
Fuente: http://noticias.universia.net.mx/

  • ¿Tenías conocimiento sobre este tema?
  • Después de leer el artículo ¿qué piensas de este problema?
  • ¿Qué podríamos hacer para prevenirlo?

jueves, 26 de febrero de 2015

Género: sujetos emergentes y sujetos extremos Una mirada desde la violencia en el noviazgo y el feminicidio





PRIMERA PARTE:

VIOLENCIA EN EL NOVIAZGO - Escrito por: Laura Fernández Torrisi


El individuo es un hecho de la existencia
en la medida en la que entra en una relación viva con otros individuos,
el sub conjunto es un hecho de la existencia
en la medida en la que está constituido por unidades vivas de relación.
El hecho fundamental de la existencia humana es
el-hombre-con-el-hombre.
Martin Buber


Este trabajo se divide en dos partes: en la primera, violencia en el noviazgo, trato un tema que comenzó a llamar la atención recientemente por su alta frecuencia, así como por sus consecuencias. Enfoco este tema con una visualización del sujeto emergente, sus orígenes, consecuencias y tratamiento. En la segunda parte abordo el sujeto extremo, representado por el feminicidio, en el que lamentablemente nuestro país ocupa un lugar importante, ganado por su alta incidencia, así como por la ignorancia y la ceguera de buena parte de la sociedad, pero sobre todo, y más doloroso aún, de las autoridades incompetentes para encontrar una solución, un freno a tal atrocidad. Por último, presento algunas conclusiones personales.

Concepción del sujeto
Emergente y extremo

Para explicar a qué me refiero cuando hablo de  sujeto,  parto de una ineludible condición de sujeto social, en un intercambio entre el hombre y el mundo, no es solo un sujeto relacional, es un producto. Todo en él es la resultante de la interacción entre individuos, y entorno (familia, grupos).
 Significa que el sujeto nace sólo, con una carencia fundamental del otro. Esto hace que el campo simbólico sea el ineludible campo de constitución de la subjetividad.
La relación del hombre con su ambiente se caracteriza por su apertura al mundo.
La subjetividad se constituye entonces en el campo del otro. El otro como ser social esta en contacto e inevitablemente en la frontera de toda experiencia humana. Es fundamental señalar el concepto de vínculo como esa estructura compleja multidimensional que aloja sistemas de pensamientos, conductas y modelos de acción, maneras de pensar, sentir, percibir y hacer con el otro, que constituyen los primeros cimientos del sujeto y las primeras estructuras de identificación No solo la red de vínculos que lo acoge en condición de supervivencia de este ser que nace incapaz de sobrevivir sin la asistencia del otro ser social, sino, que la red de vínculos es el cimiento necesario para la confirmación de la identidad. Sin la presencia del otro, queda al descubierto la fragilidad sobre la que esta constituido el reconocimiento de la mismidad y la identidad del sujeto. [1] En este proceso de vinculación, a través de esta interacción con los otros, puede darse en este sujeto que emerge, una ruptura de pensamiento, de la representación de sus percepciones del mundo, para llegar al extremo de transgredir esas fronteras de pensamientos, percepciones y acciones.

PRIMERA PARTE
VIOLENCIA EN EL NOVIAZGO

La violencia en el noviazgo suele estar enmascarada. El velo del amor la vuelve casi invisible. La mayoría de las jóvenes mexicanas no sólo desconocen los signos de este maltrato, sino que por lo general lo confunden con muestras de afecto, interés, amor, sin darse cuenta de que detrás de esta máscara hay conductas controladoras, de poder y de dominación hacia el otro, sustentadas en comportamientos aprendidos en cuanto a la desigualdad entre los sexos, con marcada superioridad del hombre sobre la mujer. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Violencia en las Relaciones de Noviazgo (Envinov) 2007, elaborada por el Instituto Mexicano de la Juventud (IMJ),

*15.5 % de los mexicanos de entre 15 y 24 años con relaciones de pareja han sido víctimas de violencia física; 75.8 % ha sufrido agresiones psicológicas y 16.5 % han vivido al menos una experiencia de ataque sexual. [2]

Por lo regular surge desde el principio del noviazgo y va creciendo de una forma muy sutil, acompañada del pensamiento erróneo de la mujer y, en ocasiones, también de las personas que la rodean. Frases como: “es normal”, “así son los hombres”, “es porque me quiere”, “va a cambiar”, “él no es malo”, “seguro que hice algo para que se enojara” , “soy una tonta”, “yo lo provoqué”…, etcétera.
La forma en la que amamos y vivimos el amor varones y mujeres tiende a ser diferente, porque partimos de dos subculturas, femenina y masculina, que implican valores y roles distintos. [3]
En gran parte, estos problemas derivan del hecho de ser mujer en esta cultura, en la que se le programa para cumplir siempre primero las necesidades de otros. A ello se suma la moral religiosa, la manera judeocristiana de ver el mundo que inspira la civilización occidental considera que el cuerpo, la sexualidad femeninos, representados en la persona de Eva, son los responsables de la caída de la humanidad. Durante miles de años las mujeres han sido golpeadas, maltratadas, violadas, quemadas en hogueras y culpadas de todo tipo de males, simplemente por ser mujeres.[4] Y no olvidemos que no obtuvimos el derecho al voto hasta 1920.
Esto influye en las familias, y las familias influyen en el entorno. Determinan cómo se dan las relaciones entre sus miembros, cómo están establecidos los roles en cuestión de género, de los estereotipos, de cómo se habla de las mujeres y de los hombres, cómo se los trata, en el respeto o la falta de éste. Se crean vínculos amorosos y afectivos o se vive en soledad, en aislamiento. La manera como nos contactamos con los otros, nuestra experiencia, marca la diferencia entre funcionalidad y disfuncionalidad en nuestras vidas y en nuestra forma de relacionarnos.
Los niños y luego los jóvenes aprenden a relacionarse desde lo que ven y viven en la familia, para luego reproducirlo en otros contextos como el escolar, los amigos y el noviazgo. Estas actitudes pueden ser de violencia dirigida, sobre todo hacia las mujeres.
La violencia llega a ser aceptada socialmente. Por esta razón se torna difícil aceptarla como un problema y más difícil aún es salir de él por estar vinculada al placer y la proximidad afectiva, con sus respectivas fuerzas ambivalentes.

Conductas

El varón ejerce conductas violentas sobre la joven con la que inicia una relación de noviazgo, que abarcan desde la violencia emocional: celos, chantaje, llamadas continuas, amenazas, humillación, castigos, control, indiferencia, denigración, insultos; la violencia física: empujones, pellizcos, tirones de cabello, bofetadas, patadas, puñetazos; hasta la violencia sexual: sometimiento, coerción, violación. Todo ello, por supuesto, en nombre del amor, lo cual lo hace tolerable para la adolescente que lo está viviendo.
Para saber si el muchacho con el que tiene una relación de noviazgo es violento, la mujer necesita  reconocer si expresa celos de amigas/os, compañeras/os de trabajo o familiares.  Insiste en saber con quién está.  Hace escenitas. Se queda en silencio por enojo. Presiona para que la chica haga dietas o ejercicio. Amenaza con suicidarse. Hace sentir miedo de sus reacciones. Agrede físicamente (empuja, cachetea, rasguña o golpea). Revisa las pertenencias (diario o correo electrónico, para conocer “la verdad”). Amenaza con terminar la relación. Culpabiliza. Censura la forma de vestir. Descalifica. Prohíbe. Decide sin importar la opinión o los sentimientos de su pareja. Toca, besa o acaricia sin consentimiento. Avergüenza. Proyecta sus acciones, pensamientos y sentimientos. Presiona para tener relaciones sexuales. [5]

Consecuencias


En estas jóvenes las consecuencias pueden ser aislamiento, depresión, bajo rendimiento o fracaso escolar, trastornos alimenticios y del sueño, adicción, embarazo no deseado, enfermedades de transmisión sexual, así como daños en su salud física y emocional.




Tratamiento


Tanto en este tema como en otros similares, me parece que deberíamos ocuparnos (autoridades educativas, sociedad, psicólogos, terapeutas) en primer lugar de la prevención. El peor enemigo de cualquier persona, de cualquier sociedad es la ignorancia; tal vez se podría empezar con la información como primer paso para ampliar la conciencia, pero esto debe ser desde la raíz, desde la familia. Luego será conveniente informar para que puedan detectarlo en casa, en los propios jóvenes o en su círculo de amigos.
El fondo es complejo, y tendríamos que observar las familias donde viven estos adolescentes o jóvenes, ya que en ellas se llevan a cabo las tareas emocionales significativas de cada etapa del ciclo vital; observar cómo se relacionan y poder entender las conductas de ambos, tanto del varón agresor como de la joven que permite ser agredida, maltratada en cualquiera de las formas mencionadas.
La familia responde a la naturaleza social, más que individual, del ser humano. Es la unidad básica de desarrollo y experiencia, de realización o fracaso, de enfermedad o salud. La familia se inicia con la formación de una pareja, cuyos miembros a su vez son miembros de sus respectivas familias de origen. La pareja, desde su constitución, pasa por etapas que demandan ajustes y definiciones de relaciones que ponen a prueba los recursos tanto individuales como del sistema, tanto al resolver conflictos como al ejecutar las tareas que se van presentando.[6]

También parece importante mencionar, sin restarle trascendencia a lo anterior, que  algunas de las jóvenes mujeres están mostrando estas conductas violentas, tanto emocionales como físicas hacia sus compañeros varones, o hacia sus hijos cuando ya los tienen. En la actualidad también se ha visto en ellas un aumento en el consumo o abuso de sustancias adictivas como tabaco, alcohol y otras drogas, tal vez en una reacción de rebeldía por agresiones recibidas de los varones de la familia o parejas anteriores, o en un concepto o percepción errónea de la equidad de género. Si bien se da en menor grado, creo que se le debe prestar atención también como fenómeno social en el que se continúa el círculo sin fin de la violencia.
Me parece fundamental el papel de la psicoterapia, pero no una psicoterapia como herramienta de transformación (bastaría para cambiar al mundo cambiando a un individuo), sino una psicoterapia que se conjugara con la política, pues los cambios que se suscitan complementarían el cambio psicológico.
Si el problema ya se da en la pareja de jóvenes, quienes deben ampliar su mirada en primer lugar son los padres, personas significativas cercanas o los maestros, para orientar y ayudar con información adecuada sobre las diversas opciones de terapia psicológica.

También se ha de orientar e informar más acerca de la sexualidad no sólo como lo hacen en algunas escuelas, desde la parte biológica (reproducción, enfermedades transmisibles, embarazo), sino desde todo lo que implica y significa la sexualidad humana, incluidas la equidad y  la diversidad.
Hay que hablar a los jóvenes acerca del noviazgo como una relación afectiva y a veces sexual, que sirve para conocerse, para compartir experiencias; transmitir a las mujeres que son libres de elegir a quien amar, con quién tener relaciones sexuales, que nadie pueda obligarlas, someterlas y mucho menos maltratarlas. Todos necesitamos amar y ser amados, pero amor es respeto a sí mismo para respetar a los demás, es percibirse digna de amor, para no crear dependencias, para saber decir no.
En pocas palabras: se trata de ver la relación amorosa como una oportunidad de crecimiento, de creatividad, de un espacio de libertad; de cultivar relaciones igualitarias, basadas en la equidad como meta.

Una de las características de la relación Yo-Tú que propone Buber es la reciprocidad y se hace posible por la co-existencia; o la co-presencia, tanto actúa el Yo sobre el Tú, como el Tú actúa sobre el Yo abocándola a una co-creación. Es un acto de interpenetración de determinados componentes de cada ser, volviéndose cada uno disponible para el otro, siendo cada uno revelado por el otro. Esta reciprocidad sitúa al hombre en la responsabilidad frente al otro. [7] 

CONTINÚA (segunda parte)

Me gustaría saber tu opinión acerca de este tema. ¿Qué piensas? ¿Crees que alguna de estas conductas es normal? ¿O que es exagerado? ¿Cómo consideras que se puede apoyar? ¿Crees que se puede trabajar con la prevención, cómo?
Gracias!!


                              Escrito por: Laura Fernández Torrisi




[1] Pichón-Riviere
[2] Imjuventud.
[3] Fina Sanz.
[4] Northrup
[5] Encuesta realizada en noviembre de 2004 dentro de la campaña Amor-es Sin Violencia.

[6] Gómez Coronel
[7] S. Schoch.