jueves, 26 de febrero de 2015

Género: sujetos emergentes y sujetos extremos Una mirada desde la violencia en el noviazgo y el feminicidio





PRIMERA PARTE:

VIOLENCIA EN EL NOVIAZGO - Escrito por: Laura Fernández Torrisi


El individuo es un hecho de la existencia
en la medida en la que entra en una relación viva con otros individuos,
el sub conjunto es un hecho de la existencia
en la medida en la que está constituido por unidades vivas de relación.
El hecho fundamental de la existencia humana es
el-hombre-con-el-hombre.
Martin Buber


Este trabajo se divide en dos partes: en la primera, violencia en el noviazgo, trato un tema que comenzó a llamar la atención recientemente por su alta frecuencia, así como por sus consecuencias. Enfoco este tema con una visualización del sujeto emergente, sus orígenes, consecuencias y tratamiento. En la segunda parte abordo el sujeto extremo, representado por el feminicidio, en el que lamentablemente nuestro país ocupa un lugar importante, ganado por su alta incidencia, así como por la ignorancia y la ceguera de buena parte de la sociedad, pero sobre todo, y más doloroso aún, de las autoridades incompetentes para encontrar una solución, un freno a tal atrocidad. Por último, presento algunas conclusiones personales.

Concepción del sujeto
Emergente y extremo

Para explicar a qué me refiero cuando hablo de  sujeto,  parto de una ineludible condición de sujeto social, en un intercambio entre el hombre y el mundo, no es solo un sujeto relacional, es un producto. Todo en él es la resultante de la interacción entre individuos, y entorno (familia, grupos).
 Significa que el sujeto nace sólo, con una carencia fundamental del otro. Esto hace que el campo simbólico sea el ineludible campo de constitución de la subjetividad.
La relación del hombre con su ambiente se caracteriza por su apertura al mundo.
La subjetividad se constituye entonces en el campo del otro. El otro como ser social esta en contacto e inevitablemente en la frontera de toda experiencia humana. Es fundamental señalar el concepto de vínculo como esa estructura compleja multidimensional que aloja sistemas de pensamientos, conductas y modelos de acción, maneras de pensar, sentir, percibir y hacer con el otro, que constituyen los primeros cimientos del sujeto y las primeras estructuras de identificación No solo la red de vínculos que lo acoge en condición de supervivencia de este ser que nace incapaz de sobrevivir sin la asistencia del otro ser social, sino, que la red de vínculos es el cimiento necesario para la confirmación de la identidad. Sin la presencia del otro, queda al descubierto la fragilidad sobre la que esta constituido el reconocimiento de la mismidad y la identidad del sujeto. [1] En este proceso de vinculación, a través de esta interacción con los otros, puede darse en este sujeto que emerge, una ruptura de pensamiento, de la representación de sus percepciones del mundo, para llegar al extremo de transgredir esas fronteras de pensamientos, percepciones y acciones.

PRIMERA PARTE
VIOLENCIA EN EL NOVIAZGO

La violencia en el noviazgo suele estar enmascarada. El velo del amor la vuelve casi invisible. La mayoría de las jóvenes mexicanas no sólo desconocen los signos de este maltrato, sino que por lo general lo confunden con muestras de afecto, interés, amor, sin darse cuenta de que detrás de esta máscara hay conductas controladoras, de poder y de dominación hacia el otro, sustentadas en comportamientos aprendidos en cuanto a la desigualdad entre los sexos, con marcada superioridad del hombre sobre la mujer. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Violencia en las Relaciones de Noviazgo (Envinov) 2007, elaborada por el Instituto Mexicano de la Juventud (IMJ),

*15.5 % de los mexicanos de entre 15 y 24 años con relaciones de pareja han sido víctimas de violencia física; 75.8 % ha sufrido agresiones psicológicas y 16.5 % han vivido al menos una experiencia de ataque sexual. [2]

Por lo regular surge desde el principio del noviazgo y va creciendo de una forma muy sutil, acompañada del pensamiento erróneo de la mujer y, en ocasiones, también de las personas que la rodean. Frases como: “es normal”, “así son los hombres”, “es porque me quiere”, “va a cambiar”, “él no es malo”, “seguro que hice algo para que se enojara” , “soy una tonta”, “yo lo provoqué”…, etcétera.
La forma en la que amamos y vivimos el amor varones y mujeres tiende a ser diferente, porque partimos de dos subculturas, femenina y masculina, que implican valores y roles distintos. [3]
En gran parte, estos problemas derivan del hecho de ser mujer en esta cultura, en la que se le programa para cumplir siempre primero las necesidades de otros. A ello se suma la moral religiosa, la manera judeocristiana de ver el mundo que inspira la civilización occidental considera que el cuerpo, la sexualidad femeninos, representados en la persona de Eva, son los responsables de la caída de la humanidad. Durante miles de años las mujeres han sido golpeadas, maltratadas, violadas, quemadas en hogueras y culpadas de todo tipo de males, simplemente por ser mujeres.[4] Y no olvidemos que no obtuvimos el derecho al voto hasta 1920.
Esto influye en las familias, y las familias influyen en el entorno. Determinan cómo se dan las relaciones entre sus miembros, cómo están establecidos los roles en cuestión de género, de los estereotipos, de cómo se habla de las mujeres y de los hombres, cómo se los trata, en el respeto o la falta de éste. Se crean vínculos amorosos y afectivos o se vive en soledad, en aislamiento. La manera como nos contactamos con los otros, nuestra experiencia, marca la diferencia entre funcionalidad y disfuncionalidad en nuestras vidas y en nuestra forma de relacionarnos.
Los niños y luego los jóvenes aprenden a relacionarse desde lo que ven y viven en la familia, para luego reproducirlo en otros contextos como el escolar, los amigos y el noviazgo. Estas actitudes pueden ser de violencia dirigida, sobre todo hacia las mujeres.
La violencia llega a ser aceptada socialmente. Por esta razón se torna difícil aceptarla como un problema y más difícil aún es salir de él por estar vinculada al placer y la proximidad afectiva, con sus respectivas fuerzas ambivalentes.

Conductas

El varón ejerce conductas violentas sobre la joven con la que inicia una relación de noviazgo, que abarcan desde la violencia emocional: celos, chantaje, llamadas continuas, amenazas, humillación, castigos, control, indiferencia, denigración, insultos; la violencia física: empujones, pellizcos, tirones de cabello, bofetadas, patadas, puñetazos; hasta la violencia sexual: sometimiento, coerción, violación. Todo ello, por supuesto, en nombre del amor, lo cual lo hace tolerable para la adolescente que lo está viviendo.
Para saber si el muchacho con el que tiene una relación de noviazgo es violento, la mujer necesita  reconocer si expresa celos de amigas/os, compañeras/os de trabajo o familiares.  Insiste en saber con quién está.  Hace escenitas. Se queda en silencio por enojo. Presiona para que la chica haga dietas o ejercicio. Amenaza con suicidarse. Hace sentir miedo de sus reacciones. Agrede físicamente (empuja, cachetea, rasguña o golpea). Revisa las pertenencias (diario o correo electrónico, para conocer “la verdad”). Amenaza con terminar la relación. Culpabiliza. Censura la forma de vestir. Descalifica. Prohíbe. Decide sin importar la opinión o los sentimientos de su pareja. Toca, besa o acaricia sin consentimiento. Avergüenza. Proyecta sus acciones, pensamientos y sentimientos. Presiona para tener relaciones sexuales. [5]

Consecuencias


En estas jóvenes las consecuencias pueden ser aislamiento, depresión, bajo rendimiento o fracaso escolar, trastornos alimenticios y del sueño, adicción, embarazo no deseado, enfermedades de transmisión sexual, así como daños en su salud física y emocional.




Tratamiento


Tanto en este tema como en otros similares, me parece que deberíamos ocuparnos (autoridades educativas, sociedad, psicólogos, terapeutas) en primer lugar de la prevención. El peor enemigo de cualquier persona, de cualquier sociedad es la ignorancia; tal vez se podría empezar con la información como primer paso para ampliar la conciencia, pero esto debe ser desde la raíz, desde la familia. Luego será conveniente informar para que puedan detectarlo en casa, en los propios jóvenes o en su círculo de amigos.
El fondo es complejo, y tendríamos que observar las familias donde viven estos adolescentes o jóvenes, ya que en ellas se llevan a cabo las tareas emocionales significativas de cada etapa del ciclo vital; observar cómo se relacionan y poder entender las conductas de ambos, tanto del varón agresor como de la joven que permite ser agredida, maltratada en cualquiera de las formas mencionadas.
La familia responde a la naturaleza social, más que individual, del ser humano. Es la unidad básica de desarrollo y experiencia, de realización o fracaso, de enfermedad o salud. La familia se inicia con la formación de una pareja, cuyos miembros a su vez son miembros de sus respectivas familias de origen. La pareja, desde su constitución, pasa por etapas que demandan ajustes y definiciones de relaciones que ponen a prueba los recursos tanto individuales como del sistema, tanto al resolver conflictos como al ejecutar las tareas que se van presentando.[6]

También parece importante mencionar, sin restarle trascendencia a lo anterior, que  algunas de las jóvenes mujeres están mostrando estas conductas violentas, tanto emocionales como físicas hacia sus compañeros varones, o hacia sus hijos cuando ya los tienen. En la actualidad también se ha visto en ellas un aumento en el consumo o abuso de sustancias adictivas como tabaco, alcohol y otras drogas, tal vez en una reacción de rebeldía por agresiones recibidas de los varones de la familia o parejas anteriores, o en un concepto o percepción errónea de la equidad de género. Si bien se da en menor grado, creo que se le debe prestar atención también como fenómeno social en el que se continúa el círculo sin fin de la violencia.
Me parece fundamental el papel de la psicoterapia, pero no una psicoterapia como herramienta de transformación (bastaría para cambiar al mundo cambiando a un individuo), sino una psicoterapia que se conjugara con la política, pues los cambios que se suscitan complementarían el cambio psicológico.
Si el problema ya se da en la pareja de jóvenes, quienes deben ampliar su mirada en primer lugar son los padres, personas significativas cercanas o los maestros, para orientar y ayudar con información adecuada sobre las diversas opciones de terapia psicológica.

También se ha de orientar e informar más acerca de la sexualidad no sólo como lo hacen en algunas escuelas, desde la parte biológica (reproducción, enfermedades transmisibles, embarazo), sino desde todo lo que implica y significa la sexualidad humana, incluidas la equidad y  la diversidad.
Hay que hablar a los jóvenes acerca del noviazgo como una relación afectiva y a veces sexual, que sirve para conocerse, para compartir experiencias; transmitir a las mujeres que son libres de elegir a quien amar, con quién tener relaciones sexuales, que nadie pueda obligarlas, someterlas y mucho menos maltratarlas. Todos necesitamos amar y ser amados, pero amor es respeto a sí mismo para respetar a los demás, es percibirse digna de amor, para no crear dependencias, para saber decir no.
En pocas palabras: se trata de ver la relación amorosa como una oportunidad de crecimiento, de creatividad, de un espacio de libertad; de cultivar relaciones igualitarias, basadas en la equidad como meta.

Una de las características de la relación Yo-Tú que propone Buber es la reciprocidad y se hace posible por la co-existencia; o la co-presencia, tanto actúa el Yo sobre el Tú, como el Tú actúa sobre el Yo abocándola a una co-creación. Es un acto de interpenetración de determinados componentes de cada ser, volviéndose cada uno disponible para el otro, siendo cada uno revelado por el otro. Esta reciprocidad sitúa al hombre en la responsabilidad frente al otro. [7] 

CONTINÚA (segunda parte)

Me gustaría saber tu opinión acerca de este tema. ¿Qué piensas? ¿Crees que alguna de estas conductas es normal? ¿O que es exagerado? ¿Cómo consideras que se puede apoyar? ¿Crees que se puede trabajar con la prevención, cómo?
Gracias!!


                              Escrito por: Laura Fernández Torrisi




[1] Pichón-Riviere
[2] Imjuventud.
[3] Fina Sanz.
[4] Northrup
[5] Encuesta realizada en noviembre de 2004 dentro de la campaña Amor-es Sin Violencia.

[6] Gómez Coronel
[7] S. Schoch.

viernes, 13 de febrero de 2015

COMUNICACIÓN ENTRE PADRES E HIJOS - Laura Fernández Torrisi

Quise comenzar con este video porque  (a demás de conmovedor) me parece que nos permite reflexionar sobre la importancia que tiene la comunicación entre padres e hijos. No importa que etapa de la vida se esté viviendo siempre es importante y siempre será una herramienta que nos una a las personas que amamos o nos separa.
Por supuesto es importante enseñar a los hijos cuando son pequeños, ya que los primeros años son fundamentales para el aprendizaje y para la adquisición de valores, como lo mencionó Alfred Adler (médico austríaco). 
Les dejo el video, los invito a reflexionar sobre el mismo y a encontrar la relación con el tema desarrollado, la comunicación.


Nacemos sin experiencias de interacción con los demás, ni experiencias para enfrentar al mundo. Los bebés aprenden estas cosas a través de la comunicación con las personas que se encargan de él desde su nacimiento. 
En el proceso de la comunicación intervienen muchos elementos 
Nuestro cuerpo, los sentidos, valores, expectativas, la capacidad para hablar y escuchar y la capacidad para comprender y asimilar lo que se está comunicando. 

La comunicación puede tener sentido y ser congruente. Resultado: relaciones positivas y sustentadoras. 
Tenemos recursos internos que podemos utilizar de una manera más creativa para que su comunicación sea más coherente. 

Se pueden aprender nuevos patrones de comunicación. 
La forma en la que nos comunicamos puede afectar lo que sentimos respecto de nosotros mismos, de los demás y de la situación en que estamos. 

Nuestros sentimientos afectan. En todo momento tenemos pensamientos, sentimientos y respuestas corporales, y los expresamos de manera diferente ante condiciones diferentes. 
Reaccionamos ante la forma en que otros expresan sus pensamientos, sentimientos y sensaciones corporales. 

ELEMENTOS QUE APORTAMOS AL PROCESO DE COMUNICACIÓN 
Nuestro cuerpo 
Nuestros valores 
Nuestras expectativas 
Nuestros sentidos 
Nuestra capacidad para hablar 
Nuestro cerebro 

MODALIDADES DE COMUNICACIÓN PARA EL APRENDIZAJE
Intelectiva: a través de la información didáctica 
VisualL: a través de rotafolios, diagramas y videos. 
Auditiva: por medio de cintas, discusiones grupales y respuestas verbales en los ejercicios del salón. Cinestésica: mediante representación de papeles y expresión corporal. 
Vivencial: a través de la participación. 


      Con una buena escucha:

  • Cuando escucho para captar sentimientos le muestro a mi hijo que lo comprendo. 

  • Puedo captar sentimientos escuchando y observando. 

  • Puedo expresar como me siento sin culpar ni juzgar. 

  • Me respeto y lo respeto. 

  UNA DOCENA QUE LOS PADRES DEBEMOS EVITAR
  1. Suplicar 
  2. Gritar 
  3. Sermonear 
  4. Amenazar 
  5. Forzar 
  6. Sarcasmos 
  7. Golpear 
  8. Ordenes 
  9. Humillar 
10. Juzgar 
11. Faltar al respeto. 
12. Sentir Lástima 

LAS TRES “A” LA HORA DE ESCUCHAR 

ATENTAMENTE Demuestra interés prestando toda su atención al que habla. 
ACTIVAMENTE Sigue mostrando interés y resume el contenido escuchado 
AFIRMATIVAMENTE Reconoce los sentimientos y las emociones de a otra persona y los comenta. 

TAMBIÉN ES NECESARIO: 
Que el que escucha 

De toda su atención al que habla y esté presente en ese momento. 
Abandone las ideas preconcebidas de lo que dirá su interlocutor. 
Interprete lo que sucede de una forma descriptiva y no emita juicios. 
Esté alerta para percibir cualquier confusión y formule preguntas para mayor claridad. 
Haga saber a su interlocutor que le ha escuchado, y que el contenido de lo dicho fue comunicado. 

ES IMPORTANTE: 
Que entiendas que cada vez que hablas, lo hace todo tu ser; cuando pronuncias una palabra, tu rostro, voz, cuerpo y músculos hablan al mismo tiempo. 
Comunicación verbal = palabras 
Comunicación verbal / sonora = expresión facial, postura corporal, tono muscular, ritmo respiratorio, tono de voz, gesticulación. 
La discrepancia entre la comunicación verbal y la no verbal produce dobles mensajes. 
Tus palabras dicen una cosa y tu cuerpo dice otra diferente. 

CUATRO PATRONES UNIVERSALES
Se utilizan para resolver la amenaza al rechazo: 
Aplacar: para que la otra persona no se enfade. 
Culpar: para que la otra persona la considere fuerte. (lo que ocurra será por su culpa, no por la mía). 
Calcular: para enfrentar la amenaza como si fuese inocua. 

RESUMEN 
La comunicación puede ser clara y precisa o turbia y difícil de entender. 
Decir lo que queremos de manera directa, sin agredir ni ofender y sobre todo asegurarme que mi hijo comprendió lo que quiero comunicarle. 

Saber escuchar, entender lo que me quiere decir y lograr una adecuada comunicación. 
El aprendizaje que adquiera el niño en sus primeros años de vida, será de acuerdo a como se relacione con el resto de la familia. 
Es muy importante que los padres den bases adecuadas para mantener una buena comunicación enseñando con el ejemplo. 

Bibliografía

Don Dinkmeyer y el Dr. Gary McKay. Padres Eficaces con entrenamiento sistemático .AGS. EU (PECES México)

Satir, Virginia (2002) Nuevas Relaciones humanas en el núcleo familiar. Ed Pax. México


Escrito por: Laura Fernández Torrisi

miércoles, 4 de febrero de 2015

“LA EDUCACIÓN QUE TENEMOS ROBA A LOS JÓVENES LA CONCIENCIA, EL TIEMPO Y LA VIDA” -ENTREVISTA CON CLAUDIO NARANJO

Autor: Alberto D. Fraile Oliver – Fuente: Fundación Claudio Naranjo
Cuando uno escucha a este psiquiatra chileno da la sensación de estar frente al Jean-Jacques Rousseau de nuestro tiempo.
Cuenta que estaba bastante dormido hasta que en los años 60 se fue a vivir a EE.UU., allí fue discípulo de Fritz Perls, uno de los grandes terapeutas del siglo XX y formó parte del equipo del Instituto Esalen en California. Allí tuvo grandes experiencias en el mundo terapéutico y en el mundo espiritual. Contactó con el sufismo y se convirtió en uno de los introductores de Eneagrama en occidente. También bebió del budismo tibetano y el zen.
Claudio Naranjo ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia en Universidades como Hardvard y Berkeley. Ha fundado el programa SAT, una integración de la terapia Gestalt, el Eneagrama y la Meditación para enriquecer la formación de profesores. En este momento está lanzando un aviso muy contundente: o cambiamos la educación o este mundo se va a pique.
-Dices que para cambiar el mundo hay que cambiar la educación ¿cuál es la problemática de la educación y cuál es tu propuesta?
-La problemática en la educación no es de ninguna manera la que a los educadores les parece que es. Creen que los estudiantes ya no quieren lo que se les ofrece. A la gente se le quiere forzar a una educación irrelevante y se defiende con trastornos de la atención, con desmotivación. Yo pienso que la educación no está al servicio de la evolución humana sino de la producción o más bien de la socialización. Esta educación sirve para domesticar a la gente de generación en generación para que sigan siendo unos corderitos manipulables por los medios de comunicación. Esto es socialmente un gran daño. Se quiere usar la educación como una manera de meter en la cabeza de la gente una manera de ver las cosas que le conviene al sistema, a la burocracia. Nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser.
La crisis de la educación no es una crisis más entre las muchas crisis que tenemos, sino que la educación está en el centro del problema. El mundo está en una crisis profunda porque no tenemos una educación para la conciencia. Tenemos una educación que en cierto modo le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida.
El modelo de desarrollo económico de hoy ha eclipsado el desarrollo de la persona.
-¿Cómo sería una educación para que seamos seres completos?
-La educación enseña a la gente a pasar exámenes, no a pensar por si misma. En un examen no se mide la comprensión, se mide la capacidad de repetir. ¡Es ridículo, se pierde una cantidad tan grande de energía! En lugar de una educación para la información, se necesitaría una educación que se ocupe del aspecto emocional y una educación de la mente profunda. A mi me parece que estamos presos entre una alternativa idiota, que es la educación laica y una educación autoritaria que es la educación religiosa tradicional. Está bien separar Estado e Iglesia pero, por ejemplo en España, han echado por la borda el espíritu como si religión y espíritu fueran la misma cosa. Necesitamos que la educación atienda también a la mente profunda.
-¿Cuándo hablas de espiritualidad y de mente profunda a qué te refieres exactamente?
-Tiene que ver con la conciencia misma. Tiene que ver con aquella parte de la mente de la que depende el sentido de la vida. Se está educando a la gente sin ese sentido. Tampoco es la educación de valores porque la educación de valores es demasiado retórica e intelectual. Los valores deberían ser cultivados a través de un proceso de transformación de la persona y esta transformación está muy lejos de la educación actual.
La educación también tiene que incluir un aspecto terapéutico. Desarrollarse como persona no se puede separar del crecimiento emocional. Los jóvenes están muy dañados afectiva y emocionalmente por el hecho de que el mercado laboral se traga a los padres y ya no tienen disponibilidad para los hijos. Hay mucha carencia amorosa y muchos desequilibrios en los niños. No puede aprender intelectualmente una persona que está dañada emocionalmente.
Lo terapéutico tiene mucho que ver con devolverle a la persona la libertad, la espontaneidad y la capacidad de conocer sus propios deseos. El mundo civilizado es un mundo domesticado y la enseñanza y la crianza son instrumentos de esa domesticación. Tenemos una civilización enferma, los artistas se dieron cuenta hace mucho tiempo y ahora cada vez más los pensadores.
-A la educación parece solo interesarle desarrollar la parte racional de la gente ¿Qué otras cosas podrían desarrollarse?
-Yo pongo énfasis en que somos seres con tres cerebros: tenemos cabeza (cerebro intelectual), corazón (cerebro emocional) y tripas (cerebro visceral o instintivo). La civilización está íntimamente ligada por la toma de poder por el cerebro racional. Con el momento en que los hombres predominaron en el dominio político, unos 6000 años atrás, se instaura esto que llamamos civilización. Y no es solamente el dominio masculino ni el dominio de la razón sino también de la razón instrumental y práctica, que se asocia con la tecnología; es este predominio de la razón instrumental sobre el afecto y sobre la sabiduría instintiva lo que nos tiene tan empobrecidos. La plenitud la puede vivir sólo una persona que tiene sus tres cerebros en orden y coordinados. Desde mi punto de vista necesitamos una educación para seres tri-cerebrados. Una educación que se podría llamar holística o integral. Si vamos a educar a toda la persona, hemos de tener en cuenta que la persona no es solo razón.
Al sistema le conviene que uno no esté tanto en contacto consigo mismo ni que piense por sí mismo. Por mucho que se levante la bandera de la democracia, se le tiene mucho miedo a que la gente tenga voz y tenga conciencia.
La clase política no está dispuesta a apostar por la educación.
-La educación nos sumerge en un mar de conceptos que nos separan de la realidad y nos aprisiona en nuestra propia mente ¿Cómo se puede salir de esa prisión?
-Es una gran pregunta y es una pregunta necesaria en el mundo educacional. La idea de que lo conceptual sea una prisión requiere una cierta experiencia de que la vida es más que eso. Para uno que ya tiene el interés en salir de la prisión de lo intelectual, es muy importante la disciplina de detener la mente, la disciplina del silencio, como se practica en todas las tradiciones espirituales: cristianismo, budismo, yoga, chamanismo… Parar los diálogos internos en todas las tradiciones de desarrollo humano ha sido visto como algo muy importante. La persona necesita alimentarse de otra cosa que conceptos. La educación quiere encerrar a la persona en un lugar donde se la somete a una educación conceptual forzada, como si no hubiera otra cosa en la vida. Es muy importante, por ejemplo, la belleza. La capacidad de reverencia, de asombro, de veneración, de devoción. No tiene que ver necesariamente con una religión o con un sistema de creencias. Es una parte importante de la vida interior que se está perdiendo de la misma manera en que se están perdiendo los espacios bellos de la superficie de la Tierra, a medida que se construye y se urbaniza.
-Precisamente quería preguntarte tu opinión sobre la crisis ecológica que vivimos.
-Es una crisis muy evidente, es la amenaza más tangible de todas. Se puede prever fácilmente que con el calentamiento de la Tierra, con el envenenamiento de los océanos y otros desastres que están pasando, no vamos a poder sobrevivir tantas personas como las que somos ahora.
Estamos viviendo gracias al petróleo y consumimos más recursos de los que la tierra produce. Es una cuenta atrás. Cuando se nos acabe el combustible será un desastre para el mundo tecnológico que tenemos.
La gente a la que llamamos más primitiva como los indígenas tienen una forma de tratar a la naturaleza que no viene del sentido utilitario. En la ecología como en la economía y otras cosas, hemos querido prescindir de la conciencia y funcionar sólo con argumentos racionales y eso nos está llevando al desastre. La crisis ecológica sólo puede pararse con un cambio de corazón, verdadera transformación, que sólo la puede dar un proceso educativo. Por eso no tengo mucha fe ni en las terapias ni en las religiones. Solo una educación holística podría prevenir el deterioro de la mente y del planeta.
-¿Podríamos decir que has encontrado un equilibrio en tu vida a esas alturas?
-Yo diría que cada vez más, aunque no he terminado el viaje. Soy una persona que tiene mucha satisfacción, la satisfacción de estar ayudando al mundo en el que estoy. Vivo feliz, si se puede ser feliz en esa situación trágica en la que estamos todos.
-Desde tu experiencia, tu trayectoria y tu madurez, ¿cómo procesas el hecho de la muerte?
-En todas las tradiciones espirituales se aconseja vivir con la muerte al lado. Hay que hacerse a esa evidencia de que somos mortales y creo que el que toma la muerte en serio no será tan vano. No tienes tanto miedo a cosas pequeñas cuando hay una cosa grande de la cual preocuparte más. Yo creo que la muerte sólo puede superarla uno que en cierto modo muere antes de morir. Uno tiene que morir a la parte mortal, a la parte intrascendente. Los que tienen suficiente tiempo y vocación y que llegan suficientemente lejos en este viaje interior se encuentran tarde o temprano con su verdadero ser. Y ese ser interior o ese ser lo que uno es, es algo que no tiene tiempo y que le da a una persona una cierta paz o un sentido de invulnerabilidad. Estamos muy absortos en nuestra vida cotidiana, en nuestros pensamientos de alegría, tristeza, etc… No estamos en nosotros, no estamos atentos a quien somos. Para eso necesitamos estar muy en sintonía a nuestra experiencia del momento. Esta es la condición humana, estamos viviendo hacia el pasado y el futuro, el aspecto horizontal de nuestra vida. Pero poco atentos a la dimensión vertical de nuestra vida, el aspecto más alto y más profundo, eso es el espíritu y es nuestro ser y la llave para acceder es el aquí y ahora.
A veces vamos en busca del ser y a veces nos confundimos en la búsqueda de otras cosas menos importantes como la gloria.
Imagen: Entrevista a Claudio Naranjo, psiquiatra chileno
Autor: Alberto D. Fraile Oliver – Fuente: Fundación Claudio Naranjo