jueves, 26 de febrero de 2015

Género: sujetos emergentes y sujetos extremos Una mirada desde la violencia en el noviazgo y el feminicidio





PRIMERA PARTE:

VIOLENCIA EN EL NOVIAZGO - Escrito por: Laura Fernández Torrisi


El individuo es un hecho de la existencia
en la medida en la que entra en una relación viva con otros individuos,
el sub conjunto es un hecho de la existencia
en la medida en la que está constituido por unidades vivas de relación.
El hecho fundamental de la existencia humana es
el-hombre-con-el-hombre.
Martin Buber


Este trabajo se divide en dos partes: en la primera, violencia en el noviazgo, trato un tema que comenzó a llamar la atención recientemente por su alta frecuencia, así como por sus consecuencias. Enfoco este tema con una visualización del sujeto emergente, sus orígenes, consecuencias y tratamiento. En la segunda parte abordo el sujeto extremo, representado por el feminicidio, en el que lamentablemente nuestro país ocupa un lugar importante, ganado por su alta incidencia, así como por la ignorancia y la ceguera de buena parte de la sociedad, pero sobre todo, y más doloroso aún, de las autoridades incompetentes para encontrar una solución, un freno a tal atrocidad. Por último, presento algunas conclusiones personales.

Concepción del sujeto
Emergente y extremo

Para explicar a qué me refiero cuando hablo de  sujeto,  parto de una ineludible condición de sujeto social, en un intercambio entre el hombre y el mundo, no es solo un sujeto relacional, es un producto. Todo en él es la resultante de la interacción entre individuos, y entorno (familia, grupos).
 Significa que el sujeto nace sólo, con una carencia fundamental del otro. Esto hace que el campo simbólico sea el ineludible campo de constitución de la subjetividad.
La relación del hombre con su ambiente se caracteriza por su apertura al mundo.
La subjetividad se constituye entonces en el campo del otro. El otro como ser social esta en contacto e inevitablemente en la frontera de toda experiencia humana. Es fundamental señalar el concepto de vínculo como esa estructura compleja multidimensional que aloja sistemas de pensamientos, conductas y modelos de acción, maneras de pensar, sentir, percibir y hacer con el otro, que constituyen los primeros cimientos del sujeto y las primeras estructuras de identificación No solo la red de vínculos que lo acoge en condición de supervivencia de este ser que nace incapaz de sobrevivir sin la asistencia del otro ser social, sino, que la red de vínculos es el cimiento necesario para la confirmación de la identidad. Sin la presencia del otro, queda al descubierto la fragilidad sobre la que esta constituido el reconocimiento de la mismidad y la identidad del sujeto. [1] En este proceso de vinculación, a través de esta interacción con los otros, puede darse en este sujeto que emerge, una ruptura de pensamiento, de la representación de sus percepciones del mundo, para llegar al extremo de transgredir esas fronteras de pensamientos, percepciones y acciones.

PRIMERA PARTE
VIOLENCIA EN EL NOVIAZGO

La violencia en el noviazgo suele estar enmascarada. El velo del amor la vuelve casi invisible. La mayoría de las jóvenes mexicanas no sólo desconocen los signos de este maltrato, sino que por lo general lo confunden con muestras de afecto, interés, amor, sin darse cuenta de que detrás de esta máscara hay conductas controladoras, de poder y de dominación hacia el otro, sustentadas en comportamientos aprendidos en cuanto a la desigualdad entre los sexos, con marcada superioridad del hombre sobre la mujer. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Violencia en las Relaciones de Noviazgo (Envinov) 2007, elaborada por el Instituto Mexicano de la Juventud (IMJ),

*15.5 % de los mexicanos de entre 15 y 24 años con relaciones de pareja han sido víctimas de violencia física; 75.8 % ha sufrido agresiones psicológicas y 16.5 % han vivido al menos una experiencia de ataque sexual. [2]

Por lo regular surge desde el principio del noviazgo y va creciendo de una forma muy sutil, acompañada del pensamiento erróneo de la mujer y, en ocasiones, también de las personas que la rodean. Frases como: “es normal”, “así son los hombres”, “es porque me quiere”, “va a cambiar”, “él no es malo”, “seguro que hice algo para que se enojara” , “soy una tonta”, “yo lo provoqué”…, etcétera.
La forma en la que amamos y vivimos el amor varones y mujeres tiende a ser diferente, porque partimos de dos subculturas, femenina y masculina, que implican valores y roles distintos. [3]
En gran parte, estos problemas derivan del hecho de ser mujer en esta cultura, en la que se le programa para cumplir siempre primero las necesidades de otros. A ello se suma la moral religiosa, la manera judeocristiana de ver el mundo que inspira la civilización occidental considera que el cuerpo, la sexualidad femeninos, representados en la persona de Eva, son los responsables de la caída de la humanidad. Durante miles de años las mujeres han sido golpeadas, maltratadas, violadas, quemadas en hogueras y culpadas de todo tipo de males, simplemente por ser mujeres.[4] Y no olvidemos que no obtuvimos el derecho al voto hasta 1920.
Esto influye en las familias, y las familias influyen en el entorno. Determinan cómo se dan las relaciones entre sus miembros, cómo están establecidos los roles en cuestión de género, de los estereotipos, de cómo se habla de las mujeres y de los hombres, cómo se los trata, en el respeto o la falta de éste. Se crean vínculos amorosos y afectivos o se vive en soledad, en aislamiento. La manera como nos contactamos con los otros, nuestra experiencia, marca la diferencia entre funcionalidad y disfuncionalidad en nuestras vidas y en nuestra forma de relacionarnos.
Los niños y luego los jóvenes aprenden a relacionarse desde lo que ven y viven en la familia, para luego reproducirlo en otros contextos como el escolar, los amigos y el noviazgo. Estas actitudes pueden ser de violencia dirigida, sobre todo hacia las mujeres.
La violencia llega a ser aceptada socialmente. Por esta razón se torna difícil aceptarla como un problema y más difícil aún es salir de él por estar vinculada al placer y la proximidad afectiva, con sus respectivas fuerzas ambivalentes.

Conductas

El varón ejerce conductas violentas sobre la joven con la que inicia una relación de noviazgo, que abarcan desde la violencia emocional: celos, chantaje, llamadas continuas, amenazas, humillación, castigos, control, indiferencia, denigración, insultos; la violencia física: empujones, pellizcos, tirones de cabello, bofetadas, patadas, puñetazos; hasta la violencia sexual: sometimiento, coerción, violación. Todo ello, por supuesto, en nombre del amor, lo cual lo hace tolerable para la adolescente que lo está viviendo.
Para saber si el muchacho con el que tiene una relación de noviazgo es violento, la mujer necesita  reconocer si expresa celos de amigas/os, compañeras/os de trabajo o familiares.  Insiste en saber con quién está.  Hace escenitas. Se queda en silencio por enojo. Presiona para que la chica haga dietas o ejercicio. Amenaza con suicidarse. Hace sentir miedo de sus reacciones. Agrede físicamente (empuja, cachetea, rasguña o golpea). Revisa las pertenencias (diario o correo electrónico, para conocer “la verdad”). Amenaza con terminar la relación. Culpabiliza. Censura la forma de vestir. Descalifica. Prohíbe. Decide sin importar la opinión o los sentimientos de su pareja. Toca, besa o acaricia sin consentimiento. Avergüenza. Proyecta sus acciones, pensamientos y sentimientos. Presiona para tener relaciones sexuales. [5]

Consecuencias


En estas jóvenes las consecuencias pueden ser aislamiento, depresión, bajo rendimiento o fracaso escolar, trastornos alimenticios y del sueño, adicción, embarazo no deseado, enfermedades de transmisión sexual, así como daños en su salud física y emocional.




Tratamiento


Tanto en este tema como en otros similares, me parece que deberíamos ocuparnos (autoridades educativas, sociedad, psicólogos, terapeutas) en primer lugar de la prevención. El peor enemigo de cualquier persona, de cualquier sociedad es la ignorancia; tal vez se podría empezar con la información como primer paso para ampliar la conciencia, pero esto debe ser desde la raíz, desde la familia. Luego será conveniente informar para que puedan detectarlo en casa, en los propios jóvenes o en su círculo de amigos.
El fondo es complejo, y tendríamos que observar las familias donde viven estos adolescentes o jóvenes, ya que en ellas se llevan a cabo las tareas emocionales significativas de cada etapa del ciclo vital; observar cómo se relacionan y poder entender las conductas de ambos, tanto del varón agresor como de la joven que permite ser agredida, maltratada en cualquiera de las formas mencionadas.
La familia responde a la naturaleza social, más que individual, del ser humano. Es la unidad básica de desarrollo y experiencia, de realización o fracaso, de enfermedad o salud. La familia se inicia con la formación de una pareja, cuyos miembros a su vez son miembros de sus respectivas familias de origen. La pareja, desde su constitución, pasa por etapas que demandan ajustes y definiciones de relaciones que ponen a prueba los recursos tanto individuales como del sistema, tanto al resolver conflictos como al ejecutar las tareas que se van presentando.[6]

También parece importante mencionar, sin restarle trascendencia a lo anterior, que  algunas de las jóvenes mujeres están mostrando estas conductas violentas, tanto emocionales como físicas hacia sus compañeros varones, o hacia sus hijos cuando ya los tienen. En la actualidad también se ha visto en ellas un aumento en el consumo o abuso de sustancias adictivas como tabaco, alcohol y otras drogas, tal vez en una reacción de rebeldía por agresiones recibidas de los varones de la familia o parejas anteriores, o en un concepto o percepción errónea de la equidad de género. Si bien se da en menor grado, creo que se le debe prestar atención también como fenómeno social en el que se continúa el círculo sin fin de la violencia.
Me parece fundamental el papel de la psicoterapia, pero no una psicoterapia como herramienta de transformación (bastaría para cambiar al mundo cambiando a un individuo), sino una psicoterapia que se conjugara con la política, pues los cambios que se suscitan complementarían el cambio psicológico.
Si el problema ya se da en la pareja de jóvenes, quienes deben ampliar su mirada en primer lugar son los padres, personas significativas cercanas o los maestros, para orientar y ayudar con información adecuada sobre las diversas opciones de terapia psicológica.

También se ha de orientar e informar más acerca de la sexualidad no sólo como lo hacen en algunas escuelas, desde la parte biológica (reproducción, enfermedades transmisibles, embarazo), sino desde todo lo que implica y significa la sexualidad humana, incluidas la equidad y  la diversidad.
Hay que hablar a los jóvenes acerca del noviazgo como una relación afectiva y a veces sexual, que sirve para conocerse, para compartir experiencias; transmitir a las mujeres que son libres de elegir a quien amar, con quién tener relaciones sexuales, que nadie pueda obligarlas, someterlas y mucho menos maltratarlas. Todos necesitamos amar y ser amados, pero amor es respeto a sí mismo para respetar a los demás, es percibirse digna de amor, para no crear dependencias, para saber decir no.
En pocas palabras: se trata de ver la relación amorosa como una oportunidad de crecimiento, de creatividad, de un espacio de libertad; de cultivar relaciones igualitarias, basadas en la equidad como meta.

Una de las características de la relación Yo-Tú que propone Buber es la reciprocidad y se hace posible por la co-existencia; o la co-presencia, tanto actúa el Yo sobre el Tú, como el Tú actúa sobre el Yo abocándola a una co-creación. Es un acto de interpenetración de determinados componentes de cada ser, volviéndose cada uno disponible para el otro, siendo cada uno revelado por el otro. Esta reciprocidad sitúa al hombre en la responsabilidad frente al otro. [7] 

CONTINÚA (segunda parte)

Me gustaría saber tu opinión acerca de este tema. ¿Qué piensas? ¿Crees que alguna de estas conductas es normal? ¿O que es exagerado? ¿Cómo consideras que se puede apoyar? ¿Crees que se puede trabajar con la prevención, cómo?
Gracias!!


                              Escrito por: Laura Fernández Torrisi




[1] Pichón-Riviere
[2] Imjuventud.
[3] Fina Sanz.
[4] Northrup
[5] Encuesta realizada en noviembre de 2004 dentro de la campaña Amor-es Sin Violencia.

[6] Gómez Coronel
[7] S. Schoch.

17 comentarios:

  1. Hola! considero que es efectivamente desde el núcleo familiar, donde se debe empezar la educación, ya que es allí donde se aprende tempranamente a dialogar, a escuchar, conocer y desarrollar derechos y deberes, ya que también la función de la familia es fomentar hábitos, sentimientos, valores y conductas positivas y sobre todo que los padres prediquen con el ejemplo, ya que los hijos son el reflejo de los padres.
    Las conductas que se manifiestan no son normales, pero si debemos enseñar a identificar y manejar positivamente las emociones, en especial, el enojo y el coraje; brindarles seguridad ya que un hijo inseguro les ocasiona desconfianza (celos).
    Si creo que se pueda trabajar con la prevención desde la familia, educando a nuestros hijos (as) a valorarse como personas, que nadie tiene el derecho de agredir y agredirlos, que el noviazgo llega a su momento, que las personas que los quieran o quieran es por lo que son y no por lo que tienen, que haya comunicación y respetar su forma de pensar,y que sean fieles ya que es fundamental para que una relación funcione y hablar con la verdad.
    Reyna López.

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    1. Hola Reyna, gracias por el comentario. Coincido contigo en que efectivamente todo comienza en la familia. Como bien dices, los hijos aprenden de lo que ven y tanto hombres como mujeres tienen sus modelas en la familia (positivos o negativos). Nosotros como psicólogos y/o educadores debemos poner atención a estos temas y trabajar más en prevenir que en atender cuando ya está la problemática. Gracias!!

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  2. La realidad de todo esto es que vivimos en un país y en un mundo con extrema violencia que se refleja en y/o desde la familia con su falta de valores y principios hasta la sociedad en su conjunto, en todos los medios de comunicación desde internet hasta la radio con sus películas, series, noticias, etc., donde los jóvenes adolescentes y más grandes son los más afectados porque toman ejemplo y se llevan muy pesado y violentamente tanto en pareja como en grupo golpeándose a plena luz del día, manoseándose, etc., sin respeto por los demás, a manera de juego que va creciendo en violencia conforme pasa el tiempo y abusando regularmente del más débil originando el famoso bullying y el consecuente desenlace de violencia de género principalmente hacia las mujeres, sin ser exclusivo . Es una pena que ls sistemas de educación y la familia no se den cuenta y pongan el ejemplo para vivir una vida más armónica y más equitativa. Pienso que el problema crecerá conforme haya más población con problemas de educación y de manipulación de los medios.
    Alejandro.

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    1. Alejandro, coincido contigo y lamentablemente la raíz de esta sociedad violenta es la familia. Todo empieza allí. Desde la más sutil, hasta la peor de todas. También considero que la solución está en la educación (como en muchas otras áreas) y en la toma de conciencia. Se deben cambiar patrones y tomar responsabilidades. Nosotros podemos ser parte de este proceso. GRACIAS!!

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    2. Alejandro, coincido contigo y lamentablemente la raíz de esta sociedad violenta es la familia. Todo empieza allí. Desde la más sutil, hasta la peor de todas. También considero que la solución está en la educación (como en muchas otras áreas) y en la toma de conciencia. Se deben cambiar patrones y tomar responsabilidades. Nosotros podemos ser parte de este proceso. GRACIAS!!

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  3. Considero que es un tema muy complejo y sobre todo interesante, ya que es un problema que proviene de mucho tiempo atrás y que a pesar de estar viviendo tiempos actuales el género femenino carece de igualdad de oportunidades y de violencia tanto física como psicológica por parte del hombre.
    Lamentablemente la mujer ha permitido acrecentar la violencia del hombre controlador y machista con la educación proporcionada a sus hijos al mencionar o permitir comentarios como: “el niño no lava su plato o no asea su cuarto porque es hombre”, estos y muchos otros ejemplos originan que los niños crezcan con un sentimiento de machismo, que más que hacerle un bien a la sociedad la lacera.
    La difusión de la información en todos los niveles educativos y a todas las culturas contribuirá a lograr cambios significativos.

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    1. MZG dices algo muy importante: la educación a los hijos y a las hijas. Las mujeres somos generalmente (no siempre) las víctimas, pero pocas veces nos ponemos a pensar esto que mencionas, nosotras, las mujeres, somos quienes educamos a los hijos como machos, como misóginos. En nuestras manos está la gran responsabilidad de esto pueda ir cambiando. En la medida que cambie la forma de pensar y esas conductas machistas tan arraigadas, En la medida en que lo reemplacemos por respeto y trato equitativo, tal vez estos lamentables índices enpiecen a disminuir. GRACIAS!!

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Es muy difícil creer que todavía en estos tiempos la violencia contra las mujeres sigue estando presente, yo creo que ningún de estas conductas es normal, porque una persona que se presta para ser lastimada, indudablemente se siente deprimida y con baja autoestima, de igual forma la persona que agrede debe estar teniendo un gran vacío el cual intenta llenar proporcionándole maltratos físicos y mentales a otra persona para sentirse con poder y autoridad.
    Yo creo que como psicólogos podríamos trabajar de manera preventiva con las mujeres para ayudarlas a sentirse valiosas y elevar su autoestima, haciéndolas ver que la violencia no es amor y el que por amor no pueden permitir ser lastimadas; de igual forma podríamos trabajar con los varones para ayudarlos a descubrir que es aquello que les esta haciendo falta para sentirse completos sin tener que llegar a maltratar a la mujer y ayudándolos a sentirse satisfechos con su vida, enseñándolos a respetar a las mujeres a su alrededor. Yo considero que esto lo podríamos trabajar con los niños y niñas para que vayan creciendo con la debida consciencia del respeto y amor mutuo.

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    1. Dani, es difícil entender que todavía no podamos erradicar este grave problema. Como dices es muy importante el trabajo con la prevención. a nivel familiar primero y luego, escolar y social. Y como dices, la base está en el respeto. Gracias!!

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  5. Por supuesto que la violencia hacia la mujer es un hecho reprobable, pero personalmente considero que el respeto se da en casa, desde el momento que los padres(masculino)son muy autoritarios con las mujeres, en la forma de vestir , en que van a estudiar, en si se deben a las labores del hogar, etc…el hecho de que el padre golpe o agreda su hija su hija le esta mostrando que se tiene que aguantar los maltratos, porque es su padre y lo quiere y de esta forma perdonarle su agresión, como dice en la lectura la familia “Es la unidad básica de desarrollo y experiencia, de realización o fracaso, de enfermedad o salud”. La educación comienza por la casa y los ejemplos que se les da a las mujeres. El segundo lugar donde se fomenta las agresiones, es en las amistades, personalmente he visto como los chicos(a) que usan un lenguaje muy grosero con las amigas y ellas lo aceptan, como decía en la lectura si uno no se respeta así mismo y permite que te pongan adjetivos personales insultantes, es que “no te quieres”. una forma de fomentar el respeto personal es informar a las mujeres de estos hechos que podrían pasar desapercibidos porque es entre “amigos” pero que todo tiene una génesis de la violencia y hay que saberla identificar, y ponerle un alto, el noviazgo como las amistades tienen que ser agradables al trato y respetuosas si esto no existe se tendría que reflexionar si estas relaciones te enriquecen o te hacen crecer como persona, la decisión esta en uno como mujer si no te quieres, y respetas nadie lo va hacer por tí.

    Blanca J.R.L.

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    1. Blanca, es cierto lo que dices, el origen de esto a veces es el amor propio, el amor a una misma. Pero ¿qué pasa si el autoconcepto de una niña se va formando en una familia donde no hay respeto y el maltrato es un hecho de todos los días? ¿qué pasa cuando una mujer es forzada? Como psicólogos tenemos que ver todos estos puntos y trabajar porque una mujer (niña, jovencita o madura) que es maltratada pueda hacer conciente que esa realidad que vive puede cambiar y que TIENE QUE SER ASÍ. Ahí está parte de nuestro trabajo, GRACIAS!!

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  6. Me parece increíble que tengamos grandes avances tecnológicos, en información y conocimiento y una gran desinformación en relación a la violencia hacia las mujeres. Como lo refiere el articulo el peor enemigo es la ignorancia; aun en nuestros tiempos existe un gran número de mujeres violentadas por sus parejas, novios, esposos, etc.. La violencia suele ser física, psicológica, sexual y emocional.
    Es momento de recapacitar y ayudarnos unas a otras, como empezar? En el hogar, con nuestros hijos e hijas donde les enseñemos la igualdad de derechos, de oportunidades sin discriminar el sexo, la edad. Hacerle saber que el hombre y la mujer son un complemento, la sociedad funcionaría mejor si ambos propiciaran el bienestar común.

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  7. Esme, en verdad parece increíble, y más increíble aun entender que va en aumento, tanto en frecuencia como en intensidad y que cada vez son más jóvenes las mujeres maltratadas. Como ves, nuevamente en nuestro pais la realidad supera la ficción. Tenemos que trabajar y mucho para crear conciencia en este tema. GRACIAS!!

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  8. Desde mi punto de vista considero que es un gran problema en nuestra actualidad la violencia en la pareja, hacia los hijos y entre la sociedad, ya que se han perdido los valores a través del tiempo y no dejamos de evolucionar en diversos aspectos. Todos los individuos crecen y se desenvuelven en diversos ambientes tanto familiares, escolares y con la sociedad, dando esto un efecto que puede ser negativo o positivo y en los casos de violencia este es un hecho negativo ya que el individuo agresor y el agredido, pudo ver o vivir probablemente violencia desde su desarrollo infantil. Desde mi punto de vista aun vivimos en un país machista donde se cree que la mujer debe ser sumisa, pero a mi parecer no debe ser ya que las mujeres tenemos derechos y las capacidades para afrontar cualquier adversidad, pero aun nuestra sociedad no tiene los conocimientos, que se adquieren con la educación para ampliar nuestro panorama y darnos cuenta de lo importante que es defender nuestra dignidad como mujeres u hombre. A veces no se detecta o la persona violentada y no se da cuenta que esta viviendo violencia ya que existen diversos tipos y si la persona vivió en un contexto de estos puede parecerle "normal" la situación de violencia que vive. Para prevenirla se podrían implementar programas educativos en diversos niveles para dar a conocer todo sobre la violencia y como prevenirla y dando platicas sobre la importancia de los valores.

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  9. Cynthia, tienes mucha razón en lo que comentas. Juegan un papel muy importante la educación en la familia, los valores y el aprecio que cada mujer se tenga a sí misma. Sin embargo socialmente y culturalmente llega a verse como algo "normal" o común y cada vez impacta a menos gente que esto ocurra. Efectivamente es un trabajo en cada casa, en cada familia, para recuperar los valores que se están perdiendo cada vez más. GRACIAS!

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Gracias por tus enriquecedores comentarios!!